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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (7)
Fecha: 16/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... días me lo he pasado mejor. Sergio sin intenciones dobles, ni pensamientos sacados de la realidad, se adentró entre el cabello de su tía. Buscó la mejilla húmeda de esta y mientras ella seguía observando el cielo tan limpio que reinaba esa tarde de agosto, le dio el beso más dulce que pudo. —Estos días —dijo el joven— estoy contigo, y dentro de poco mi madre. Solo olvídalo y piensa en ti misma, te queda aún mucha guerra por dar. —Carmen intentó limpiar todas las lágrimas que le caían. Girándose después y viendo el rostro de su sobrino que muy cerca le sonreía… tan cerca… —Te quiero, Sergio, ojalá hubiera tenido un hijo como tú. —No te creas, creo que soy mejor sobrino que hijo. Mi madre seguro que opina igual que yo. —Cambiaremos eso, lo verás. Solo tienes que ser así, natural. —¿Quieres que hagamos algo o seguimos hablando? —le comentó Sergio una vez separados de camino a sentarse de nuevo en las hamacas. —Hablemos Sergio, hablemos, quiero olvidarme de mi vida, cuéntame la tuya. —¿Qué quieres que te cuente, tía? Pregúntame lo que quieras, hoy tengo la información en oferta —le comentó riéndose. —Pues prepárate, menudo interrogatorio te espera —Carmen sonriendo, de nuevo con las gafas de sol y sin rastro de lágrimas en sus ojos— a ver empecemos, ¿qué tal estos meses sin novia? —Tengo dos respuestas, y las dos dicen lo mismo, ¿quieres la respuesta a una amiga o a mi tía? —Olvídate de tu tía, somos amigos, ya te lo he dicho antes. Ahora, ...
... llámame Carmen anda. —De pena, Carmen, de puta pena. —Cuéntame por qué —se recostó en la tumbona con las gafas en los ojos al tiempo que sorbía con delicadeza una nueva copa. Cada vez la relajación era mayor, con aquel arrebato de tristeza se notaba mucho más ligera, mucho más que la botella que tenía al lado y pensaba vaciar. —Aparte de esa sensación malísima que llevo dentro, al final es perder a alguien de manera abrupta, es como si hubiera muerto. Una cosa es cierta —por un momento dudo, pero no había vergüenza entre ellos— teníamos una gran actividad… ya sabes. Incluso decía que después de mí, lo demás le sabría poco… palabras vacías, Carmen, todo postureo como decimos ahora. En fin, terminarlo de pronto es muy duro de asimilar. —Eso de morir, es muy exagerado. O sea que te tenía malacostumbrado, al igual que a mí, ¿verdad? —saltó con ironía a la par que negaba con la cabeza sumándole una risa sarcástica. A Sergio le dio la sensación que su tía comenzaba a estar borracha. —Algo mejor sí que estaba, sí. Pero por el efecto rebote, ahora estoy peor que tú. —Como decíamos de jóvenes, ¿Estás sediento de carne? —Sí, claro. Al final, por mucho que quieras, estar con uno mismo… no es lo mismo —dijo Sergio olvidándose ya por completo que estaba hablado con su familiar. —Sergio… —le dijo ella dándole en la pierna— ¿así es como hablas a una amiga? —Carmen, yo apenas tengo amigas y eso es mi culpa, he perdido la práctica de hablar con ellas. Al final, siempre ...