-
Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (7)
Fecha: 16/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... intento algo más, me es inevitable. Si fueras mi amiga acabaría queriendo hacer otra cosa, siempre me pasa igual. —dio un sorbo de su copa y le supo mucho mejor que al principio— Pienso que es por eso que me hago su amigo, porque al final quiero algo con ellas, incluso antes de saberlo. —¿Cómo qué? —Carmen estaba más que interesada en oírlo, aunque se hizo la inocente. —¿Tú qué crees? La mujer dio un trago largo a su copa, la pena había abandonado su cuerpo para dejar entrar ese calor que ya le comenzaba a resultar muy familiar. No venía de sol, sino que emanaba desde lo más profundo de su cuerpo. —Estás salido, hijo mío —dejó su segunda copa en el suelo casi terminaba mientras se secaba sus labios carnosos con la lengua— Bueno, como todos. Jamás hablé de sexo abiertamente, solamente con tu madre, mis hijas nunca me contaban nada y no era por falta de ganas, me encantan estos temas. —¡Qué sorpresa! Con mamá no hablé nunca de esto… —Pues deberías —le cortó—, estos temas a tu madre le encantan. —Suelo tirar de mis amigos, pero siempre acabamos bromeando y sin tomarlo en serio. Como te imaginarás… ahora mismo… amigas no tengo y bueno, mi hermana, ni me habla casi o sea que… —O sea que… —siguió ella— soy una privilegiada entonces ¿Me vas a contar más cosas? —Bueno… —el tono de la conversación se estaba yendo a una tensión que volvía a ser palpable. Solo la presencia de Sol les había calmado y ahora, hacía tiempo que se había marchado— puede que sí, o ...
... puede que te mienta y me lo invente… —Sé que no me puedes mentir, además ¿Qué ganas con mentirme, cariño? —Sergio rio y bebió un trago, le costó tragar, la garganta se le había secado. Su tía le preguntó antes de que pudiera contestar— vamos a ver, ¿con cuántas chicas has estado? —Me imagino a que te refieres… pues con 2, otras solo besos, o roces, algo más, solo dos. —la respuesta de su sobrino le causó un picor interno que se intensificó al escuchar lo siguiente— ¿Puedo preguntártelo a ti? —No, soy una dama —“¡Descarado!” gritó su mente junto con una risa interminable que explotaba en su interior. Por el momento, no se lo iba a decir, por lo menos no el número exacto. Se recolocó las gafas de sol— Pero, más que tú. —¿Todos antes del tío? —Sí, aunque visto lo visto… podría haber metido alguno por medio —aquella broma ayudó a deshacer la tensión entre ellos aunque eso sí, Sergio no sabía si Carmen pensaba así de verdad. —Me encantas, tía, te lo digo en serio —“¿en qué sentido?” se preguntó y un gritó de su conciencia le contestó “¡En todos!”— eres la mejor. Tan espontánea… tan real… siempre me ha gustado tenerte cerca. —Tú te has apropiado de algunos genes míos, y eso también me gusta… por nosotros —alzaron ambos vasos brindando. Unas pocas gotas salieron disparadas al golpear el frágil cristal. —Tía, dime, ¿Qué te queda por hacer o probar en la vida? —No lo sé —resopló al aire— dicen que hay que plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Yo ...