-
Xochi: Viajando con mi madre hacia el incesto (Parte 1)
Fecha: 13/12/2022, Categorías: Incesto Autor: MORADO SUBIDO, Fuente: CuentoRelatos
... que era mi madre. —¿Esa mina que está en tu mesa, te habrá costado unos cuantos mangos? Me preguntó un tipo en el baño, —No creo que tu billetera pueda bancar semejante puta con todos sus antojos, y eso que es mi madre. El tipo se me quedó mirando, sacudió su pantalón y salió corriendo del baño, pero cuando volví a la mesa junto a mi madre, el mismo tipo no dejaba de mirarnos y murmurando con su mujer, se veía que se había quedado con la duda; por eso cuando salimos de allí, mientras abrazándola, (frente a la vista de todos) bajé mi mano hasta que sostuve las caderas de mi madre, provocando con un dedo al tipo que nos seguía con la mirada; me di vuelta, lo miré y le sonreí, se quedó con la boca abierta, cuando mi madre, me dijo: —Vamos hijo, tenemos mucho viaje y tenemos que descansar esta noche. Subimos al auto y seguimos el viaje, pero yo me había quedado caliente con lo que me había dicho el tipo por lo que tenía la pija hinchada. —Que te dijo ese tipo en el baño, que lo sobraste cuando salimos del restaurante. —¿Qué, cuanto me había salido la puta que está en mi mesa? —¿Y qué le contestaste? —Que no le alcanzaba la billetera para bancar semejante puta con todos tus antojos, y que eras mi madre. —¿Y eso hizo que tuvieras esta erección? —Decía mi madre mientras pasaba su mano sobre mi bulto; ¿Querés que te alivie, así seguimos tranquilo el viaje? Como pude… y bajando la velocidad, comencé a quitarme el jean quedándome solo con mi bóxer, mi ...
... erección era tal que mi glande comenzó a asomarse sobre el elástico; necesitaba acabar, pero los hoteles habían quedado atrás en la ruta. Mi madre comenzó a acariciar mis cabellos con un suave y sensual masaje, deslizaba su mano por mi pecho llevándola por debajo de mi remera, sintiendo al llegar a mi vientre que me había depilado todo. —¿Estás depilado bebe?, ¡Que rico! —Siii, me depilé para vos, para ver, como mi pija se pierde en tu garganta. Mientras sostenía mi erección con su mano izquierda, con la otra comenzó a quitarse el short hasta que comenzó a masturbar su clítoris sobre la tanga negra. Inclinó su cabellera sobre mis piernas cuando sus labios comenzaron junto a sus manos a masturbarme; yo que había reducido la velocidad, dejaba que sintiera el palpitar de mi pija que entraba y salía de su garganta, provocándole pequeñas arcadas, a la vez que cerraba los ojos y gemía de placer. —Cómo extrañé tu pija y tu leche, todos estos años desde que te casaste hijo. —Seguí, seguí… Pero no dejes que una sola gota caiga fuera de tu boca. Le dije mientras sentía sus labios y empujaba mi pelvis hacia arriba enterrándome en ella; sus pecosas tetas revotaban en mis piernas, dejándome sentir sus pezones cada vez más rígidos. La siento disfrutar… subir y bajar con sus labios, en círculos que provoca su lengua envolviendo mi glande, el que saborea, —no suspira… ahora gime—. Siento que trata de no atragantarse y de no tener arcadas, entonces sube otra vez por mi pija provocando ...