1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (4)


    Fecha: 08/01/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    Al de unos minutos pudieron contemplar el pantano. Tal cantidad de agua ya les hacía humedecer sus cuerpos y Sergio dándose cuenta de que su bañador estaba en la cadera de su tía le preguntó.
    
    —¿Tienes bañador?
    
    —Sí, metí por si quería tu madre ir a la playa, pero nada. Tú vas a usar el “mío”, ¿no? —señalando su cadera.
    
    —Creo que sí, solo tengo ese ¿me lo has sudado mucho?
    
    —Demasiado —añadió riéndose.
    
    Una vez aparcados comprobaron que no había casi gente, algo excepcional, puesto que con ese calor debería estar a rebosar. Prepararon todo y Sergio se quedó mirando un rato el móvil dentro del coche, eso sí, con las puertas abiertas y a la sombra de una pequeña arboleda.
    
    No había reparado en la última parte del trayecto, pero entre el calor y el casual vistazo fugaz a la bonita lencería que escondían los senos de su tía, su entrepierna había tenido un exceso de sangre. Bajo la tela un pequeño bulto había comenzado a emerger hasta formase un montículo dentro del calzoncillo. Como el mismo decía, la tenía un poco “morcillona” nada alarmante, aunque si extraño…
    
    —Sergio, cariño, ven —le dijo Carmen desde el otro lado del vehículo— ponte un momento delante de la puerta con la toalla.
    
    —¿Te vuelve a dar pudor tía? —Sonrió de forma pícara al tiempo que caminaba hacia ella— aquí no te van a ver ni las moscas.
    
    —Bueno, tú aguanta y ya. —Se levantó del asiento y saliendo del coche añadió— Y por favor, no mires, cariño.
    
    Sergio abrió los brazos estirando la ...
    ... toalla. Ladeó su cabeza mirando al pantano mientras su tía se quitaba el bañador que le había dejado y se ponía el que en verdad le correspondía.
    
    El muchacho se cambió con más naturalidad sin pudor a que nadie le viera el trasero cuando se quitó el pantalón, aunque ¿Quién le iba a ver? Apenas habría un puñado de bañistas. En la orilla del pantano, Carmen se metió poco a poco, mientras que el joven como buen adolescente insensato lo hizo de golpe, incluso salpicando algo de agua a su pobre tía la cual se quejó airadamente.
    
    Mientras el cuerpo de la mujer se sumergía lentamente en el agua, su sobrino jugaba a su alrededor pese a las advertencias de esta para que no le mojara el pelo. De poco sirvieron, al final Sergio acabó empujándola al ver la poca decisión de la mujer.
    
    —¡Sergio! —gritó a pleno pulmón, al volver a la superficie.
    
    —Vamos Carmen, disfruta, que pelo ni que pala, refréscate que esto es una gozada.
    
    El joven se marchó nadando, quizá también para evitar posibles represalias de parte de la mujer. Su tía lo observaba aun pasándose la mano por el pelo y tratando de peinarlo, el enfado momentáneo se disipó y las ganas de gritarle se esfumaron dando paso a una risa incontrolable. “¿Cómo puede ser tan alegre?” pensó.
    
    Se tumbó sobre el agua boca arriba, quedándose como decía su padre “muerta”, flotando, dejándose llevar por el agua. Los oídos sumergidos bajo el pantano, no la permitían escuchar nada, solo sus pensamientos. Pensó en su marido, lo que últimamente ...
«1234...7»