1. Incesto a medianoche e incesto el día de su boda


    Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... hombros le comía el coño, le dije: A ver, Alicia. ¿Qué quieres?
    
    -Estoy muy necesitada, papá.
    
    -Al ver que no se andaba con rodeos, le dije: ¡Tu marido solo lleva fuera tres días!
    
    -Tres días sin polla son una eternidad.
    
    -Supongo que fue porque no le recriminé nada, pues mi hija ya no espero más, se abalanzó sobre mí y me dijo:
    
    -¡Te necesito, papá!
    
    -El aroma a jazmín de su perfume me envolvió y casi me hace perder el control, le dije: ¡Estás loca, hija! Alicia me calló la boca con un beso. Hacía casi dos meses que no tenía sexo con mi esposa, y los labios de mi hija eran tan duces y tan tiernos, y su lengua tan juguetona que me empalmé y me olvidé de quienes éramos. Metí la mano dentro del pantalón del pijama y le apreté una nalga. Me puse de lado y mi mano fue a parar entre sus piernas. Noté el acolchado de los pelos y la humedad en su coño. Con los dedos mojados le acaricié el clítoris. Tenía una bata de casa puesta. Alicia me quitó el cinturón y metió la mano dentro de los calzoncillos. Cogió mi polla y le dio unas suaves sacudidas. Sus manos eran finas y el contacto con la polla me la puso dura del todo. Ahora era yo el que le comía la boca a ella. Alicia tenía prisa, se quitó la chaqueta del pijama y el pantalón. ¡Cómo estaba!, de buena y de caliente. Me quité los calzoncillos y quedamos los dos desnudos. No me dejó que le comiera las tetas, guio mi cabeza hacia su coño, flexionó las rodillas, y me dijo:
    
    -Haz que me corra, papá.
    
    -Ahora el aroma a ...
    ... jazmín de su perfume ya me embriagaba. Su coño peludo, entreabierto y mojado atraía mi lengua cómo un poderoso imán. Se lo lamí de abajo a arriba. Alicia comenzó a gemir al mismo tiempo que le sonaba el teléfono móvil (hacía muy poco que salieran aquellos aparatos). Creo recordar que era un Erickson, le dije: No lo cojas.
    
    -Solo mi marido tiene este número, si no lo cojo va a pensar mal.
    
    -Tuve que resignarme, le dije: En ese caso cógelo. Lo cogió y le dijo:
    
    -Hola, cariño.
    
    -Me puso una mano en la cabeza y me llevó la boca a su coño. Me centré en lamer su clítoris con la punta de la lengua de tres maneras: Hacia los lados, de abajo arriba y alrededor. El marido le preguntó:
    
    -"¿Qué estás haciendo?"
    
    -Estoy en cama leyendo el libro que me regalaste por mi cumpleaños.
    
    -"¿El Kama Sutra?"
    
    -Sí, vida. ¡Y no veas cómo estoy!
    
    -"Cómo estás?"
    
    -¿Empapada?
    
    -"A ver, a ver. ¿Te estás haciendo una paja?"
    
    -Sí, y en nada me voy a correr.
    
    -Le abrí el coño con dos dedos y vi que tenía la vagina cubierta con un flujo blanco cómo la leche. Pasé un dedo por él y lleno de jugos se lo puse en los labios y lo chupó. Su marido, le dijo:
    
    -"¿Me echabas de menos?"
    
    -Sí, vida mía, te echaba mucho de menos.
    
    -"Adivina que tengo en la mano:"
    
    -El teléfono móvil.
    
    -"Tu juguete preferido. El monstruo de un ojo solo. El llorón."
    
    -Seguí jugando con su coño, le chupé un labio... El otro... El clítoris... Lamí de abajo arriba. Creo que Alicia al hablar con su marido ...
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