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En la tienda
Fecha: 26/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: Maryrho, Fuente: CuentoRelatos
... ella, asintiéndome que sí, fui por la fragancia y para mala suerte, ésta se encontraba en el anaquel superior y la escalera con sostén de seguridad, no estaba en su lugar, solo la simple y pequeña escalera de tres peldaños no me ofrece seguridad alguna al subirme. Contra mi voluntad le explique la complicada situación y le pedí que regresara otro día por ella y que se la tendría preparada. Él muy serio me comento que era de Puebla y salía de regreso por la noche. Ante esta situación no me quedó otra y le ofrecí hacerle la cuenta de lo que ya llevaba, el acepto. Le extendí su nota y ahí… en ese momento… fue el primer roce… me toco mi mano; fue algo fuera de lo normal por ello me fijé en eso. La tomo y sin problema la pagó. EL JUEGO INICIAL. Hasta esos momentos, yo pensé que hasta ahí había terminado la… venta. Fue entonces que me pregunto: ¿Oiga quiere que la espere a que vaya por mi fragancia? Yo pensando que se iría, le respondí que no estaba negándosela, sino más bien me era difícil alcanzarla de su ubicación. Fue entonces que me dijo muy propio, serio y muy respetuoso, que si quería me ayudaba a bajarla; al verlo tan serio, pensé que todo sería muy normal, aunque honestamente por dentro y en medio de mis piernas quería que algo sucediera y bueno… pues lo pase. Yo traía una falda blanca algo suelta. Entonces… lo que en el interior de mi cosita realmente deseaba… ¡Pasó! Pues hasta esos momentos había pensado que él caballerosamente se subiría a la escalera… ...
... Pero me quedé… ¡Seca, Temblando! Cuando tomó la escalera, le puso sus pies y dijo: ¡Adelante yo la sostengo!, Para esos momentos… ¡Ya estaba más que nerviosa, ya estaba deseosa!, Y bueno me subí y la verdad… la verdad, es que moví más de la cuenta mis caderas, sabía que haciendo eso mi mucho muy paradito trasero y carnositas nalgas, se moverían, que temblarían a cada paso que subía esos cuatro escalones, y segura estaba lo que lograría con ello, sabía perfectamente lo que pasaría con la parte de ese atractivo varón, sabía que le provocaría una super erección, que todo, pero aún desconocido, miembro se le pararía. Por un lado, confirmé lo que perseguía, pues vi cómo sus ojos me deseaban, vi cómo su rostro se sonrojaba, y no conforme con ello, me empiné más y más… provocando, dejándole a él las acciones que su deseo le dictara hacer conmigo. Claro no tardo mucho pues de pronto… sentí su mano: “hay que ricooo sentí” Fue delicioso, un exquisito deseo recorrió mis piernas, mis muy pronunciadas nalgas, mi cosita se estremeció, pues no fue un toque brusco, fue un toque firme, pero a su vez delicado, claro lo hizo sobre mi tanguita, tocando mi pierna y una de mí ya muy candente nalguita, pero pude sentirlo y no puse resistencia alguna, dejé que suavemente hiciera de lado lo que llevaba puesto, que recorriera con sus dedos mis muy húmedos y salidos labios vaginales. Obvio comencé no solo a mojarme, a humedecerme… sino que con su toque, lento y en círculos sobre mi cosita, él ...