-
En la tienda
Fecha: 26/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: Maryrho, Fuente: CuentoRelatos
... nadie me había probado, pues daba vueltas y en redondel de mi hoyito disfrutaba; De vez en vez se detenía y me penetraba, humedeciéndolo y que de pronto paraba nuevamente y me lo mamaba de forma exquisita. Y si hasta estos momentos había una pequeña resistencia, por el punto que estaba tocando, con ese nuevo trabajito que yo desconocía, ésta desapareció de inmediato. Pues sin penetración alguna, a excepción de su lengua, alcancé dos orgasmos riquísimos y casi al hilo. Ya habrá tiempo de platicarles con lujo de detalles todo lo que su inquietante lengua había provocado, pues mí ya totalmente dilatado hoyito, sin aceptarlo, ya esperaba, era algo nuevo, no conocido para mí, pero que el deseo de experimentar pedía: “Dame, penétrame, con toda tu amplísima verga… pero no, de pronto, paro se detuvo y de pronto ¡se apartó de mí! Comprendí lo que quería, el muy astuto, quería escuchar de mis labios, con mi voz jadeante que ¡le rogara!, que le pidiera: “¡ándale cógeme ya por favor!” Y pues la verdad, no solo se lo pedí… ¡Le ...
... grité que lo hiciera ya!, que me penetrara, que me cogiera fuertemente, y como él quisiera y por donde quisiera…bueno hasta yo me sorprendí de escucharme. Pero algo noté… que me agradó aún más, pues sentí que, con cada ruego, a cada una de mis palabras, su carne se tensaba más, su hermosa verga pulsaba y temblaba más y más, poniéndose más tensa, dura, fuerte y mucho… ¡Más mamable! Y entonces vino a mi pensamiento una pregunta, un tanto morbosa, pero reconociéndolo era muy rica: ¿Cómo se sentiría, esa pulsación dentro de mí? Y no me importaba ya por donde fuera… Si dentro de mis ya inflamados labios de mi verija o de mi muy dilatado hoyito, era más bien por done él quisiera, pero que yo sintiera esas pulsaciones dentro de mí. Puede al fin disfrutar de ver su cara... como el dolor y el placer de venirse alcanzaba y no sé si andaba o no, también en abstinencia, lo que sí sentí el cuándo y el cuánto se derramó… uuufff fue riquísimo. Sus visitas a la tienda... fueron continuas por un par de años más… y, continuaré más adelante.