-
En la tienda
Fecha: 26/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: Maryrho, Fuente: CuentoRelatos
... notó que estaba empapándome, entonces sin fuerza, pero con firmeza me abrió las piernas, no puse resistencia alguna; pero tengo que aclararles amiguitos que siempre he pensado que cada parte de nuestro cuerpo tiene una función, por lo que ya se imaginaran que con mi exesposo nunca se llegó a nada por “la puerta de atrás”. De pronto, despacio, suavemente, y de forma delicada por un ladito de mi entrepierna sentí algo húmedo: su lengua, que me recorría, humedeciéndome, y provocaba que de mi clítoris emanara liquido caliente… de tal manera que quise más de esa sensación, pues me encaro y entonces abrí ya sin restricción alguna mis muy torneadas y morenas piernas. Pues “mi cosita”, mi jadeante verija gritaba deseosa, de forma silenciosa que quería: ¡Ser COGIDA, Totalmente ¡PENETRADA! CON TODO. Él por su lado, con su otra mano, se tocaba despacio, firme y fuerte, por encima del pantalón; donde ya para ese momento su bultote se notaba mucho. Con cierta dificultad, logró bajar su cierre, yo por mi parte quería verla ya, quería saber cuánto me iba a tragar, porque que mis queridos amigos, debo decírselos, tengo que confesárselos: ¡ME ENCANTA MAMAR VERGA!, quería ver cuánto iba a recorrer con mi lengua, cuánto me iba atragantar, con cuánto después de cuatro meses se iba a llenar mi ya jadeante verija, que para esos momentos ya estaba emitiendo, escurriéndose en jugos un tanto ácidos y muy calientitos. ¿Qué puedo decirles?, de lo que a continuación paso… fue todo un ...
... maratón de posiciones… que hoy entiendo que fue más una exploración para encontrar el mayor punto de placer entre ambos; Por lo que tengo que decirles que la que más mayor placer me dio, fue cuando me puso con las palmas y rodillas en el piso, es decir me puso “En Cuatro”, donde quede totalmente expuesta a él, empinada, incluso con mi cara tocando el tapete del piso… con mi muy amplio trasero dándoselo todo sin reserva alguna… bueno le decía por primera vez… tómalo es tuyo. Quiero decirles que desconozco porque surgió esto, pues realmente desconocía ese deseo en mí, y mucho más de él, lo que siendo sincera… estaba dispuesta a darle todo lo que me pidiera… y esperaba un tanto temerosa… pero a la vez deseosa… una penetración… suave… lenta… sin dolor, o más bien lo que deseaba es sentir centímetro a centímetro lo que esa muy amplia y poderosa verga haría en mí. Conociendo un tanto a los hombres y en un buen avance de una muy rica cogida, sabría que vendría con todo… ¡Pero no fue así! Sino que puso sus manos en cada una de mis muy carnosas nalgas y las abrió aún más… entonces mí ya candente “puertita de atrás”, mi aún virgen hoyito, gritaba de forma muy discreta, algo que ni siquiera yo había oído antes, silenciosamente pronunciaba: “¡Ven Chúpame, mámame ya!”, “anda rápido”, pero de nueva cuenta no fue así, sino que empezó lento, despacio, suave; él sabía lo que hacía… y más… “lo que me hacía”. Fue entonces que dio inicio con un hermoso y lento recorrido con su lengua, como ...