1. Poseída por el demonio: Mi primo


    Fecha: 02/02/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... me puse a chupar esa tremenda pija, acariciaba sus testículos mientras el acariciaba dulcemente mi espalda. Después de un rato, me puso boca arriba.
    
    A: Estoy tomando pastillas
    
    M: Ok.
    
    Separó mis piernas y me la metió despacio, disfrutando entrar a mi vagina mientras yo disfrutaba lo mismo, que me penetre. Tomaba mis pechos y los acariciaba, pellizcaba suavemente mis pezones. Nos condujo a los dos al orgasmo, o al primero de varios mejor dicho. Jugamos en la cama a acariciarnos para excitarnos. En un momento dado, quedamos los dos de rodillas, y yo dándole la espalda. Podía sentir su miembro rozando mis glúteos. Me excitaba pero temía que me lastimara. Él jugaba con uno o dos dedos en mi cola, y cuando apoyaba su pene, yo le pedía que no y me respetaba. Fueron dos veces más que lo hicimos esa tarde.
    
    El volvió a partir de viaje, y esta vez estábamos en contacto por la compu. Ninguna de nuestras comunicaciones eran sexuales, solo de primos con una muy buena relación
    
    Pasaron los años, el no regreso por mucho tiempo y seguíamos en contacto. Un día le conté que me había enamorado, y él se alegró mucho. Increíblemente yo había descubierto que con Mauro era solamente sexual, no estaba enamorada. Pero no podía sacármelo de la cabeza en esa parte. Incluso cuando estaba con mi novio.
    
    Hace una semana volvió. Y volvió con una novia. Sinceramente no sentí celos. Me alegra que haya formado una pareja. Dos días atrás lo llamé y le propuse encontrarnos las dos parejas. Fuimos ...
    ... a cenar, a bailar, y realmente la pasamos bien.
    
    Pero al día siguiente, casi sin pensarlo, lo llamé a la mañana.
    
    A: Podes hablar?
    
    M: Si, Andrea
    
    A: Quiero verte, a solas. Podrás ir al café aquel, a las 14 h.
    
    M: Si, por supuesto.
    
    A las 14 h. nos encontramos en la puerta del café, él había llegado y me esperaba afuera.
    
    Sin mediar palabra, solo un beso, fuimos al mismo hotel.
    
    Cuando nos quitamos la ropa, nos sentamos en la cama y le dije:
    
    A: Sabes, te extraño mucho en la cama. Sos el hombre que más me hace gozar, ninguno me trata como vos, me excita como vos, va, ninguno me coge como vos.
    
    M: es que es lo que quiero, que goces, obvio que quiero gozar, pero me calienta mucho ver como gozas en la cama. Primero porque me gusta que todas las mujeres con que estoy gocen, pero con vos es especial, porque sos natural, nada impostado.
    
    A: Y te aseguro que gozo con todo.
    
    Empezaron las caricias, los besos, chupaba su pija, el mis pechos, yo sus testículos, el mi vagina, me penetró en varias posiciones, una me daba más placer que la otra. Cuando estuve arriba de él, puse uno de mis dedos en su boca y él lo besó. Lo metí un poco y le pedí que lo llene de saliva. Cuando lo hizo, lo empecé a hundir en mi ano para su sorpresa. Lo mismo hice con dos dedos. Él se movía lentamente dentro de mi vagina. Cuando fue tiempo del tercero, me levante, le di la espalda y le mostré como entraban tres dedos.
    
    Él se masturbaba lentamente, mirando sin poder creer. Tomé valor ...