1. Poseída por el demonio: Mi primo


    Fecha: 02/02/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... y le dije:
    
    A: te animas a hacérmelo con cuidado?
    
    M: Por supuesto, pero avísame si te duele.
    
    Su pija estaba durísima, creo que nunca la había visto así. La apoyo en mi ano y me dijo que yo empuje despacio, que yo maneje los tiempos. Empecé de a poco y no había entrado la mitad de su cabeza cuando ya sentía dolor, pero no me importaba, la quería adentro. Fui metiendo y sacando esa terrible vara hasta que escuche que me dijo:
    
    M: ya la tenés hasta la mitad. Ahora sigo yo.
    
    A: dale, pero por favor, despacio.
    
    Él me tomó por las caderas y comenzó a entrar y salir acompasadamente, pero incrementando levemente la velocidad. Yo me acariciaba el clítoris, metía dedos en mi vagina o apretaba mis pechos. Cuando sintió que vendría otro de mis orgasmos, la sacó rápidamente de mi ano y la metió de un golpe en mi concha, aún con dos dedos míos adentro. Eso me excitó aún más. Estuvo dándome con todo un rato, hasta que no di más. Y la calentura me hizo pedir:
    
    A: Acábame en el orto.
    
    M: te va a doler, se está cerrando -me dijo a sabiendas de su calentura y mi estrechez.
    
    A: Por favor, en el orto, ya
    
    La sacó, seguí con mis dedos en la vagina y me apretaba con todo los pezones. Me tomó por la cintura, apoyó la punta y de un solo empujó la enterró hasta la mitad. Di un grito de dolor.
    
    A: Seguí, quiero hacerte ...
    ... gozar como nunca has gozado con mi cuerpo.
    
    Sus movimientos de volvieron cada vez más profundos y rápidos, sentía como entraba cada vez más profundo dentro de mis intestinos. Sus pelotas golpeaban mi vagina, hasta que de pronto, se enterró y sentí como todo su semen me llenaba. Caímos de costado y sin sacarla, me puso nuevamente sobre él que quedó de vuelta de espaldas en la cama. Mi cuerpo desfallecía y el abrió mis piernas. Empezó a bombear de nuevo, apretando mis pechos con todo, besando mi cuello.
    
    Yo no lo podía creer, después de haber acabado su pija no se bajaba y seguía bombeándome. Estuvo como cinco minutos así y me dijo:
    
    M: acabo de nuevo
    
    A: Si, por favor, pero seguí en el culo.
    
    Así lo hizo, nuevamente se descargó en mí. Como pude me salí, tomé su pija y la limpié toda. Mientras lo hacía, no podía creer que haya entrado toda en mi culo.
    
    Nos quedamos charlando un rato más, y cada uno se fue a ver a su pareja. De mi parte, les aseguro que no tuve sexo con mi novio, y por varios días seguramente no voy a tener.
    
    Quedamos en que como se quedaba a vivir en mi ciudad, seguiríamos encontrándonos.
    
    Lo lamento por mi novio, pero estoy poseída por ese hombre que me hace gozar como ninguno.
    
    Es evidente, estoy poseída por un demonio: Mi PRIMO EN LA CAMA ES UN DEMONIO QUE UNA VEZ ADENTRO NO SALE. 
«12345»