1. Si me ayuda dejo que me haga cochinadas


    Fecha: 05/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... cara era preciosa. ¿Entendéis ahora lo del sentido común?
    
    Se puso las sandalias y nos fuimos. Cuando llegamos a la huerta y quisimos sacar las cabras de allí nos dimos cuenta de que era casi misión imposible, ya que las cornudas corrían de un lado para el otro y seguían comiendo en el maíz. No hubo manera de llevarlas para el monte hasta que mi perro se cansó de que lo quisieran cornear y las sacó con amagos de mordiscos. De vuelta en el monte, y sentada sobre la hierba ella y de pie yo, me dijo:
    
    -Le toca cobrar, señor Enrique.
    
    Me dio corte ser tan cabrón. Se había ido mi sentido común y volviera la sensatez, le dije:
    
    -No hay nada que cobrar.
    
    Miró hacia arriba con cara de ofendida.
    
    -¡¿Cómo qué nada?! Yo pago mis deudas.
    
    -No quiero abusar.
    
    -De mi no abusa nadie si yo no quiero que abuse.
    
    -Te podría romper.
    
    -Ya no será para tanto.
    
    Era demasiada la tentación. Saqué la polla empalmada, y queriendo saber hasta dónde quería llegar, le dije:
    
    -Chupa.
    
    Ni corta ni perezosa, se arrodilló, cogió la polla, la metió en la boca y la chupó cómo se chupa la cabeza de un langostino. Tuve que mover yo el culo para que le cogiera el tranquillo a la cosa y empezase a menearla. Poco después lo hacía tan bien que si no me aparto de ella me corro en su boca.
    
    Me senté a su lado, y le dije a mi perro, un cruce de pastor alemán con dóberman:
    
    -Vigila si viene alguien, León.
    
    El perro, levantó las orejas, y se puso a hacer guardia. Maribel, lo miró, me ...
    ... cogió la polla, me la volvió a menear, y me dijo:
    
    -Es inteligente
    
    -Lo es. Suelta la polla y ponte a tomar de nuevo el sol tal y cómo estabas.
    
    -¿Con la falda arremangada?
    
    -Y descalza y con los brazos detrás de la nuca.
    
    -¿Qué me va a hacer?
    
    -Tú descálzate, sube la falda, pon las manos detrás de la nuca y cierra los ojos.
    
    Se colocó en la posición en que estaba cuando la encontré. Le cogí el pie derecho, le masajeé la planta, le pasé mi barba de tres días por ella, abrió los ojos, encogió la pierna, se rio con ganas, y después me dijo:
    
    -¡Me hace cosquillas!
    
    -De tú, que no soy tan viejo.
    
    Le estiré la pierna y le lamí la planta del pie. Me preguntó:
    
    -¿Quién fue la primera a la que le hizo esta cochinada?
    
    Le masajeé la parte superior, los tobillos y los calcañares.
    
    -Te lo digo si me dices que haces cuando tienes ganas.
    
    -Podría mentirte.
    
    Le masajeé el pie.
    
    -Sabría si me mientes. ¿Qué haces?
    
    -Me hago una paja y me quito las ganas.
    
    -Yo, a veces, también.
    
    -¿Y por qué te tocas si tienes mujer?
    
    -Porque a veces no tiene ganas, y otras...
    
    -Y otras anda de regla.
    
    -Eso no es un obstáculo para follarla si tiene ganas.
    
    Quedó con la boca abierta, descolocada, cuando reaccionó, me preguntó:
    
    -¡¿Se la metes cuando está sangrando?!
    
    -Sí, por el culo.
    
    Aún la descoloqué más.
    
    -Bromeas.
    
    -Nunca hablé más en serio.
    
    -Por el culo. Por ahí no queda preñada una mujer. Interesante...
    
    -Y placentero.
    
    Cerró los ojos y guardó ...
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