-
Alguna raya de más
Fecha: 18/02/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... Ascendió hasta mi cuello, que besó suavemente, antes de volver a descender. Finalmente llegó a mi polla, que ya estaba bastante más que morcillona, y sin dejar de mirarme, empezó a recorrerla con su lengua de arriba abajo, hasta mis testículos, para volver a ascender. Yo estaba en la gloria. Y al fin, a la cuarta o quinta lamida, dejó que entrara en su boca, empezando a hacerme una suave mamada, dejando que su pelo cayera sobre mí, haciéndome cosquillas. Me follaba con su boca, sin manos, jugando con su lengua cuando se la metía. Sacándola casi del todo para dejar sus labios sobre mi capullo antes de volver a meterla. Y así unos minutos. Finalmente paró y volvió a ascender, para buscar mi boca con la suya al tiempo que se ponía a horcajadas sobre mí. Notaba su coño sobre mi polla, y con la mano traté de dirigirla a su entrada. Sorpresa: me la retiró. Y sonriendo, se apartó de mi boca y se sentó sobre mi polla plana sobre el mi vientre, con sus labios vaginales rodeándola. Y empezó a moverse, a masturbarse con ella. Yo notaba todos sus fluidos derramándose por mi polla, y aquello era el séptimo cielo. ¿Qué no me iba a correr? Aquello era imposible. Es algo que no muchas hacen, el polvo seco, masturbarse con tu polla… y es glorioso. Yo creo que se dio cuenta, porque al poco (y para mi decepción, que me hubiera hasta gustado correrme así), paró, y entonces sí, arqueando su cuerpo y sin apenas ayuda de su mano, dejó que la penetrara. Se quedó quieta, erguida sobre ...
... mí dejando que mi polla llegara lo más al fondo que podía de ella. Y entonces empezó a moverse, a follarme lentamente, buscando mis manos para jugar con sus pechos mientras ella a ratos se masturbaba el clítoris. Joder, qué bien follaba, eso era moverse, gemir, disfrutar. Mis manos pasaron a su culo, para cogerle bien y ayudarle en sus movimientos, mientras dejaba que uno de mis dedos jugueteara con la entrada de su culo. Empezó a acelerar sus movimientos y a gemir más aún, mientras yo me concentraba por no correrme aún. Desde luego todo efecto anti-corrida de la coca estaba desapareciendo. Unos golpes más, unos movimientos, dos arqueos, y volví a notar ese torrente de humedad, ahora sobre mi polla, al tiempo que se recostaba sobre mí, respirando agitadamente. Me besó, la besé, y volvió a moverse, seguía follándome. Pero yo ya estaba al límite, así que empecé a apartarla. Ella lo captó y se bajó de mí, moviéndose rápido para colocar su boca en mi polla mientras me pajeaba con velocidad. Ni 30 segundos tardé en empezar a correrme, viendo como mi leche le manchaba los labios y entraba en su boca. Dejó que me terminara de correr, y después volvió a pajearme lentamente, escurriendo los restos que pudieran quedar metiéndosela en la boca. Se separó y volvió a buscar mi boca para besarme, con restos de leche en su boca. Ni que me importara. Estuvimos un rato besándonos y descansando hasta que dijo: - ¿Nos hacemos un par más y vamos a la cama?. No puedo describir ...