1. Seducida en el aseo de un restaurante chino


    Fecha: 22/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Alisha era una muchacha hindú muy hermosa, tenía la piel oscura, los ojos negros, la nariz aguileña, el cuerpo delgado, sus tetas eran pequeñas, su culo pequeño..., tenía todo pequeño, menos su belleza que era inmensa. Alisha iba todos los días a un restaurante chino londinense a tomar el té acompañada de una amiga española, en este restaurante trabajaba Wen, una mujer china, casada y madura. Wen era alta para ser china, llevaba media melena de cabello negro, sus ojos rasgados eran de color negro y vestía siempre con un uniforme negro, compuesto de un chaleco, de una falda corta, una pajarita, una blusa blanca y unos zapatos negros con muy poco tacón.
    
    Cierto día que la amiga española de Alisha fuera al servicio, Wen le llevó la cuenta a Alisha y al darle la nota la joven leyó: "Me gustas mucho y me muero de ganas de hacer el amor contigo." Alisha la miró con extrañeza, pero no le dijo nada. Pagó la cuenta y al venir su amiga se fueron de allí.
    
    Al día siguiente la que fue al servicio antes de tomar el té fue Alisha, Wen fue detrás de ella. La encontró frente al espejo pasando el pintalabios, la cogió por la cintura y apretando las tetas contra su espalda, le dijo:
    
    -Necesito tenerte, cariño.
    
    -Déjame, no soy tu cariño.
    
    -Lo eres aunque no quieras serlo.
    
    -No, no lo soy y jamás lo seré. No me gustan las mujeres.
    
    La besó en el cuello.
    
    -Te gustará mi lengua en tu coñito.
    
    -¡No!
    
    Le lamió una oreja. Wen había escuchado las conversaciones de las amigas, por ...
    ... eso le dijo:
    
    -Tus padres trabajan todo el día. ¿No es verdad?
    
    -Si, pero no quiero que vengas a mi casa.
    
    -¿Y los miércoles hacen el turno de noche en el hospital?
    
    -Sí, pero te repito...
    
    Echándole la mano al coño, le dijo:
    
    -Iré, iré y te follaré.
    
    Alisha, revolviéndose, le dijo:
    
    -Si te veo por la mirilla de mi puerta llamo a la policía. Déjame ya.
    
    La mano izquierda de Wen le magreó las duras tetas y la derecha se metió dentro de las bragas de Alisha. Notó que el coño estaba mojado, mojó dos dedos en sus jugos y luego le frotó el clítoris con celeridad. Alisha se revolvía intentando librase de Wen, pero los movimientos que hacía aún le provocaban más placer... Cuando notó que se iba a correr se quedó quieta. Wen le metió un dedo dentro del coño, y le dijo:
    
    -Está muy jugoso y entra apretadito.
    
    La masturbó y en menos de un minuto Alisha apretó las piernas, se encogió y se corrió cómo una corderita.
    
    Al acabar de correrse Alisha, Wen sacó la mano del coño pringada de jugos. Abrió los dedos. Alisha vio cómo las babitas hacían una especie de telaraña entre los dedos. Wen los chupó uno por uno, lamió la palma, y después yéndose del aseo, le dijo:
    
    -Te lo comeré y te correrás en mi boca.
    
    Alisha guardando el pintalabios le respondió:
    
    -Si vienes me pongo a gritar para que vengan en mi ayuda los vecinos.
    
    Al día siguiente a las cuatro de la tarde llamaron al timbre de la puerta del piso donde vivía Alisha, la joven no miró por la mirilla. Abrió ...
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