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Me masturbo leyendo un libro y me pillan
Fecha: 25/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: alysson, Fuente: CuentoRelatos
... lubricando. La lengua de Claudia se deslizó por toda la base de la polla, siguiendo el recorrido de las hinchadas venas, de color azul intenso. Hasta la base de los huevos. Lamió sus testículos y los llenó de saliva. Estaban apetecibles, así que Claudia abrió la boca y se introdujo uno para chuparlo. El joven se estremeció y su espalda dio un profundo espasmo. La mezcla del dolor punzante y el placer de sus labios calientes le abrumó. El joven posó su mano en la cabeza de Claudia, y ella supo que quería que se la comiera entera. Abrió su boca al máximo y se metió la polla hasta la mitad. Un primer esfuerzo. Al sacarla un resto de saliva le cayó por el labio inferior. El joven apretó su cabeza para que se la volviera a comer. Esta vez más profundo. Claudia escupió sobre la polla y la acarició para lubricarla. Quería llegar al fondo, comérsela hasta el final. Sintió la polla muy dura en su boca, para poder tragarla, Claudia bajó la lengua y notó como el glande le rozaba el paladar superior. La polla entró hasta el fondo de su boca. El joven gimió de placer y le mantuvo la cabeza pegada a su estómago durante unos segundos. Claudia sacó la polla de su garganta con una fuerte arcada. Sus ojos se humedecieron debido al esfuerzo. Un sobrante de saliva cayó de su garganta y le empapó las tetas sobre la camisa. Sus pezones se transparentaban cada vez más. Claudia se la metió de nuevo, entraba más fácil y sacaba más saliva. El picor de su garganta era agradable. Le encantaba el ...
... delicioso sabor de aquella polla joven y dura. No quería dejar de mamársela nunca. Comenzó a llover con fuerza otra vez. El gorgoteo de la garganta profunda de Claudia era el único sonido reinante en la casa. Sus espasmos cada vez que se sacaba la polla de la boca y volvía a metérsela, hacían que su coño se mojara. Tuvo un orgasmo al sacarla de su boca y sentir el semen caliente en su lengua. El joven no pudo aguantarse más. Se había corrido con la mamada de Claudia. Nunca le habían comido la polla de esa forma. -Lo siento –él no supo qué decir. -No pasa nada, me gusta tu polla. Ven. Claudia cogió de la mano al joven y lo llevó hasta el chaise longe. Ella se tumbó boca arriba y se quitó el tanga. Su coño estaba humedecido. Tenía el vello recortado por el centro en forma de línea. Ella abrió las piernas y se introdujo dos dedos. Jadeó varias veces y le hizo una seña al joven. Él encajó su cabeza entre sus muslos y comenzó a lamer sus labios. Con los dedos abrió los labios mayores y metió su lengua. Claudia se sacudió de placer. Un torrente de flujo le bajó desde el abdomen y salió por su coño. Él se lo tragó y siguió comiéndoselo. El clítoris estaba expuesto y lubricado con la saliva del joven. Sus labios lo chuparon con delicadeza, a cada succión, Claudia se corría. Perdió la cuenta de los orgasmos que tuvo. La saliva corría hasta su ano y el joven se dio cuenta que le palpitaba el esfínter de la excitación. Se chupó un dedo y lo metió despacio en el culo de ...