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Doña Eugenia y su hija (Partes 1 y 2)
Fecha: 06/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: alirongo, Fuente: CuentoRelatos
... casi todo pecado, a lo que le conteste que era una mujer bien linda y que se estaba perdiendo lo mejor de la vida que tenía el derecho de disfrutar de la vida plena. Así quedó la cosa, le di un beso en la mejilla y me fui para casa con calentura y enfadado, cosa que ella notó. Para aliviarme un poco me puse una peli porno de mujeres maduras cuando suena el timbre, abro y allí estaba Eugenia, ahora el sorprendido era yo, casi no me salían las palabras, hasta que la invité a entrar, la peli seguía corriendo así que los gemidos se oían desde la puerta y me preguntó que si estaba con alguien “no, no –balbuceé- es solo una peli”. La hice pasar, seguía con el vestido que tanto me excitaba, nos sentamos en el sofá y quité la peli. Comenzó por pedirme perdón por la brusca que había sido, que así la habían educado, que solo había tenido sexo con su marido y de vez en cuando. Le pregunté que si había tenido algún orgasmo en su vida, se puso colorada, pero moviendo la cabeza él no era la respuesta. La abracé cariñosamente y hablar de sexo de sus placeres y lo bueno que es para la salud, ella me confesó que no sabía nada solo abrir las piernas y que su marido se la metiera y cuando se corría se quitaba y a dormir, además que ya era vieja para esas cosas, pero que conmigo se sentía que algo le pasaba por su cuerpo, que había notado que su vagina se humedecía cuando yo la tocaba y que ahora estaba así. Puse de nuevo la peli para que viera como mujeres mayores que ella se lo ...
... montaban mientras le acariciaba el cuello, ella no perdía detalle de la peli mientras comenzaban unos suaves gemidos, “no sabía que se hacían esas cosas” me susurró, “y más -le contesté- el sexo es bello”. Mientras esta vez sí que le pude besar los labios suavecito al principio y respondió mientras mis manos ya acariciaban sus tetas por encima del vestido y enseguida noté como los pezones se le ponían duros. Bajé mi lengua por su cuello y los gemidos fueron a mas, le puse sus mano en la bragueta para que notara como se había puesto mi pija al principio con miedo, pero ya no la soltaba, nos levantamos del sofá y la abracé bien sujeta para que su coñito notara mi polla mientras que nuestras bocas se fundían cada vez más, mis manos en sus nalgas y ella bien abrazada casi ni me dejaba respirar. Le fui bajando el vestido y allí estaba mi diosa con la bragas mojadas y el sujetador a punto de estallar, no hablaba solo gemía, me intentó quitar la camisa cosa que le tuve que ayudar y me quité los pantalones y mi boca fue directa a sus tetas y mi mano a su coño que estaba empapado, ella torpemente busca mi polla hasta que la encontró bien caliente. La llevé para la habitación y la tumbé, cuando me quité el calzoncillo exclamó que nunca había visto una cosa así, le bajé sus bragas y tuvo intención de taparse su rajita, le sonreí y le quité el sujetador, allí estaba Eugenia desnuda, era como si fuera la primera vez, así que actué con mucha delicadeza, primero lamiendo sus tetazas y ...