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Doña Eugenia y su hija (Partes 1 y 2)
Fecha: 06/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: alirongo, Fuente: CuentoRelatos
... viaje a ver unos familiares, cuando abro era Isabel, la hija que nos había sorprendido mientras culeaba a su madre, me preguntó si podía pasar para hablar conmigo, la verdad que no quedaba otra que afrontar la situación. La hice pasar y le preparé un café para intentar romper el hielo. Cuando estuvimos sentados comenzó a llorar y no sabía por dónde empezar, después de una café y unas copitas de orujo de hierbas se tranquilizó un poco, me dejó muy sorprendido al darme las gracias por lo mucho que cuidada de su madre, que había cambiado mucho, se arreglaba todos los días, salía más de casa, se mostraba cariñosa y la veía feliz y que ahora se explicaba ese cambio, tan apenas sabía que decirle, pero también estaba muy bien con las atenciones que recibía. De nuevo comenzó a llorar y me comenzó a contar su vida, que era ella quien ahora lo estaba pasando muy mal, su marido se había ido con una jovencita, su hija se había ido de casa con mala gente y también ella se sentía muy sola que casi tenía envidia de su madre, me recordó la escena que presenció y al principio se enfadó, pero que después por la noche en su cama se imaginaba que era ella y no su madre la que estaba siendo culeada y se hizo una buena paja como nunca. La miré a los ojos y la besé en la frente, pero ella buscó mis labios, nos fundimos en un enorme beso y su lengua sí que sabía actuar y uno con más de una semana sin sexo, estaba bien caliente. Continuamos acariciándonos como locos, que hambre tenía Isabel ...
... “quiero que me comas toda, que me folles bien follada que hace mucho que nada entra en mis bajos”. Así que se quitó la blusa y aparecieron sus tetas al aire con unos pezones desafiantes, los cuales ataqué con toda mi ansiedad, los pezones duros me vuelven loco, ella apretaba su cabeza contra sus tetas mientras mis manos entraban entre sus bragas para encontrar una vagina bien mojada Nos desnudamos mutuamente y la cara la tenía como una fiera en celo, la tumbé en el sofá y fue directamente a mi polla, no hubo que darle indicaciones, cómo la comía la muy zorra se la tragaba toda, en unos instantes estábamos haciendo un 69 brutal. Después de mamarnos mutuamente un buen rato tumbados para coger un poco de aire, se puso encima y se clavó mi polla en su coño comenzando a cabalgar moviendo su culo y yo amamantando sus tetas con ansiedad, hasta que tuvimos un orgasmo descomunal, que manera de sacar fluidos, hasta que comenzó a besarme mis tetas y nuestras lenguas se fundieron de nuevo. Estuvimos en rato en silencio recreándonos con el polvo que nos habíamos dado, cuando al oído me dice, “quiero que me rompas el culo como a mi madre”, la besé y nos fuimos para la cama, sin decirle nada se puso a lo perrito, le metí mis dedos en su rajita para mojarlos y le introduje un dedo por su culo, estaba muy estrecho y me dijo que suavecito que era virgen de ese agujerito, así que comencé a acariciar su clítoris mientras lamia su espalda, poco a poco fue entrando un dedo, ella decía que le ...