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Doña Eugenia y su hija (Partes 1 y 2)
Fecha: 06/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: alirongo, Fuente: CuentoRelatos
... sus pezones que como me imaginé eran tremendos, duros y color café, mientras acariciaba su coño peludo, solo gemía y gemía, “ahora vas a saber lo que siente una mujer” mientras le abría sus labios vaginales y comencé a darle una buena lamida, tenía un clítoris grueso así que ataqué sin piedad. Los gemidos ya eran gritos “¡me gusta me gusta! ¡Sigue cabrón sigue así! Sin dejar de acariciar las tetas noté como le venía un flujo delicioso y su cuerpo se arqueaba “fóllame -gritaba como una loca- métemela toda”. Yo seguí trabajando el clítoris hasta que sacó el último jugo, cayó como desmayada. Me acosté a su lado y me miró complacida “lo que me he perdido” dijo y le contesté “esto solo acaba de empezar”. Cogió mi polla y comenzó a pajearla, como me imaginé no había chupado una polla en su vida, así que se la ofrecí, al principio la rechazaba porque decía que le daba asco, pero la comenzó a besar, luego a pasar la lengua y así hasta se metió el capullo y poco a poco le fue cogiendo gusto. “Me gusta -dijo la muy zorra- está rica” mientras volvía a tragársela toda. Cuando ya estaba bien armada de nuevo se la saqué de la boca y apunté a ese coño tan rico, y de un solo golpe se la metí hasta los huevos, y como se puso, se movía, subía su culo para que entrara mejor. “Dale fuerte cabrón dale fuerte” y un mete y saca cada vez con más fuerza hasta que de nuevo sentí como se corría y le di una buena ración de mi leche y así nos quedamos un buen rato. Eugenia tenía una cara ...
... maravillosa y de sus ojos salieron unas lágrimas de felicidad y yo feliz de darle una gran follada. Estuvimos toda la noche hasta que caímos rendidos de tanto follar. Desde aquel día, siempre que subía a su casa ya me esperaba solamente con la bata y con una buena mamada es como me recibía, poco a poco la fui introduciendo en más prácticas sexuales hasta convertirla en mi puta, probó mi leche y le encanta, así llevamos varios años. Parte 2 : Como os conté mis relaciones con mi vecina Eugenia eran una maravilla y un día cuando le estaba perforando su hermoso culo apareció su hija mayor de 40 años, tenía un cuerpo semejante al de su madre, la situación fue impactante, ella en la puerta de la habitación viendo como su madre follaba como una loca, ninguno de los dos supimos cómo reaccionar, Eugenia ni se había dado cuenta, se echó las manos a la cara y se marchó, como podéis imaginar mi polla sufrió un bajón, cosa que molestó a mi puta, pero enseguida lo arregló dándome una buena mamada y así terminé descargando toda mi leche dentro de su culo. Estuve unos días pensativo puesto que ya nuestro secreto se había descubierto y le preguntaba a Eugenia si sabía algo de sus hijas, ella al principio se extrañó de ese interés, pero nuestras vidas y nuestra relación siguieron siendo esplendidas pues mi alumna era muy aplicada. Una buena tarde estaba en casa leyendo relatos eróticos que me encantan cuando llamaron al timbre, sabía que no era Eugenia pues se había marchado de ...