1. La folla mendigos.


    Fecha: 30/03/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    A día de hoy, sigo preguntándome por qué los polos opuestos son los que más se atraen. ¿Lo más normal no sería que se repeliesen? Estuve durante meses con este pensamiento en la cabeza, hasta que el destino puso la solución en mi camino.
    
    Ahora que han terminado las elecciones en mi país, debo de reconocer que estoy bastante disgustada con los resultados, por segunda vez consecutiva ha ganado la izquierda. Para una persona a la cual no le guste la política, esto le debe parecer banal o incluso absurdo, pero para una chica como yo que desde que nació, se he criado en una familia de clase alta, pues me perjudica bastante. ¿Cómo ha podido salir ganador, un presidente que quiere que todos seamos iguales? Si yo tengo más dinero que tú, ¿Dónde está el problema?
    
    Uno de los peores momentos del día es cuando tengo que ir al instituto. Por cada portal que paso, me encuentro un indigente durmiendo en ella, ¿Cómo puede querer el presidente del país que yo sea igual? Yo al menos estudio. ¿Ellos qué hacen? Nada, solo dormir y estar borrachos todo el tiempo, que se levanten y busquen un trabajo por Dios. Su gandulería nos cuesta el dinero a todos, sobre todo al pobre de mi papi, que siempre tiene que donar dinero en Navidad para que todos puedan cenar.
    
    El sábado pasado, había quedado con Cristina y Tamara para cenar en uno de los restaurantes más lujosos de la ciudad. Acordamos estar a las diez en punto en la puerta del Sol, pero cuando llegué, un mensaje en mi móvil hizo que este ...
    ... vibrase.
    
    -Oye chicas, resulta que me he informado del restaurante al que vamos, y solo aceptan dinero en metálico. Parece ser que llevan un par de semanas teniendo problemas con algunos clientes, los cuales pagana con tarjeta y luego anulan el cobro, así que voy al cajero a sacar dinero, llegaré diez minutos tarde, escribió Cristina.
    
    -Vale, yo también respondió Tamara.
    
    Laura se puso a pensar en qué cajero le pillaba más cerca, así que tras un par de segundos, cayó en la cuenta de que el banco de su padre era el que mejor le convenía, siempre y cuando quisiera sacar dinero y no andar más de la cuenta. Cuando Laura llegó al banco, para su desgraciada sorpresa, había un mendigo durmiendo en él. Le dio tanto asco aquella situación, que por un momento pensó en ir al siguiente cajero, le pillaba a 20 minutos más andando, pero cualquier cosa sería mejor que compartir sitio y sobre todo el mismo aire con ese despojo de la sociedad.
    
    En ese momento, el móvil de Laura volvió a vibrar, eran Cristina y Tamara;
    
    -Ya hemos sacado dinero, vamos para allá.
    
    Laura debía darse prisa, no quería volver a llegar tarde. Sus amigas le habían puesto el mote de “La tardona” y no estaba dispuesto a seguir escuchándolo, y más durante toda la cena, habiendo sido ella la que había llegado primero. Así que sin saber cómo, la niña de papá cogió aire, agarró con firmeza el picaporte de la puerta y para cuando se quiso dar cuenta, ya estaba dentro de aquellos diez metros cuadrados con ese sucio ...
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