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Sor Anabel, Pilar y el cura
Fecha: 11/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... rato la sacó de la boca de su hermana y se la dio a mamar a la monja, que hizo lo mismo que le viera hacer a Pilar. El cura, le dijo: -¡Ordeñe, hermana, ordeñe que este toro da muy buena leche! ¿Toro? No llegaba a becerro... Lo que sí era es un cabronazo vicioso y un cerdo de mucho cuidado. -Levantaros, hijas mías. Pilar, sabía lo que venía. Le dijo a la monja: -Prepárate que te va a comer el culo para que yo te lo folle. La monja la miró extrañada, y le dijo: -¿Con qué? Tú no tienes pene. Ya lo descubrirás a su debido tiempo. -¿Me va a doler? -No más de lo que te va a doler cuando te rompa el coño. -¿Tú? -El pichín, pero a ti te va a sobrar. Ya de pie se metieron un morreo. Morreándose estaban cuando la monja sintió la lengua del cura lamer su ojete. A sor Anabel le hacía falta muy poco para ponerse a mil. -¡Que sensación más agradable! Pilar, le comió las tetas y después bajó lamiendo hasta llegar al coño mojado. Le hicieron un trabajo de lame y lame cojonudo. La monja, acabó diciendo: -¡Esto si que es estar en el cielo! No, aún no estaba, pero comenzó a volar hacia el cielo en el momento que el cura le metió un dedo en el culo y Pilar le chupó el clítoris. -¡¡¡Vueeelo!!! Echó una corrida inmensa... Pilar dejo que bajase por el interior de los muslos y llegase a los tobillos, después la lamió de abajo a arriba por las dos piernas y acabó lamiendo de nuevo su coño. El cura, al acabar de correrse la monja, después de ...
... olear su pollala cogió en alto en peso y después de olear su polla... En vez de metérsela despacito, se la metió de un golpe de riñón. Ni aceite ni hostias benditas. La rompió, literal, el coño de la monja sangraba y ella le mordió en el cuello con el dolor que sintió. Tanto el cura cómo la hermana eran unos cabronazos, ya que Pilar cogió en un cajón una vela, de esas que parecen que tienen rosca, la oleó y se la fue metiendo en el culo. La monja las estaba pasando putas... Pero tiempo después le empezó a gustar, los gemidos de dolor se volvieron de placer... Ya iba el cura cansado de tenerla en brazos y de follarla, cuando lo besó, y le dijo: -¡Me voy, me voy, me voy! ¡¡Me voooy!! Y se fue la monja y se fue el cura dentro de su coño. Hasta ahí llegaba su maldad. Al sacar la polla del coño de la monja, que ahora tenía las piernas muy abiertas, cayó una gran plasta mucosa, lechosa y sanguinolenta que le jodió la alfombra al cura. Sor Anabel, después de correrse, y ya en el piso de la sacristía, le preguntó a Pilar: -¿Y tú no lo quieres pasar bien? -Claro que sí. A mí me encanta la doble penetración, con una polla y una vela. La monja ya estaba desatada. -¡Con dos velas te follaba yo a ti, puta! Pilar, la retó. -¡A qué no tienes coño para hacerlo! -Claro que lo tengo, roto, pero lo tengo. -Antes vamos a hacer una cosa. ¿Prefieres mamársela a mi hermano o meterle la vela en el culo? La monja, sonrió con maldad, y le respondió: -La vela, la ...