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El perroflauta
Fecha: 14/04/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Berni, Fuente: CuentoRelatos
... movimientos circulares hasta que su boca se abrió acogiendo la barra de carne que se adentraba en su boca. Un sonoro gemido rasgó el silencio. Raquel se sintió en la gloria. Notaba como la estaba penetrando y retorcía su cuerpo en busca del placer, al mismo tiempo, la polla se adentraba una y otra vez en su boca. Las sensaciones eran tan reales que estaba siendo el mejor sueño de su vida hasta que abrió los ojos y comprobó que el supuesto sueño no era tal. En algún momento dejó de serlo y pasó a ser real. Entonces Raquel tomó conciencia de lo que estaba pasando. Tenía la polla del rastas intentando follarle la boca, sin embargo, el placer que el dedo le daba trabajándole el coño le impidió protestar. Pero todavía permanecían piezas del puzle sin encajar. Se sacó la polla de la boca para ladearse y ver qué había pasado con su marido. Comprobó que estaba amaneciendo y empezó a procesar la información. Eran las seis y media de la mañana y su esposo ya se había ido a trabajar, momento que aprovechó el intrépido de su yerno para aprovecharse de su sueño e infiltrase en él, mientras Susana dormía plácidamente ajena a lo que estaba pasando en la habitación de enfrente. Su cabeza era un polvorín procesando información. Ratificó que los deseos eran compartidos y desde aquella noche los apetitos de los dos habían sido los mismos. Unos sonoros pollazos en la cara la terminaron de apuntalar a la realidad. Una realidad que todavía seguía pareciendo un sueño, sin embargo, el gusto ...
... que le daba el dedo que se movía en su raja era muy real. Ya no había vuelta atrás. Era lo que había deseado durante las últimas semanas. Se puso bizca contemplando en la penumbra el pollón que cruzaba su cara y lo cogió con la mano, deslizándola arriba y abajo para cerciorarse de que ya había abandonado el sueño. Carlos volvió a metérsela en la boca y cualquiera hubiese dicho que intentaba sacársela por la nuca. Raquel tosió, e incluso tuvo una arcada sabiendo que era imposible albergar más de la mitad de aquel puntal en su boca y volvió a sacársela. —¿No es esto lo que deseabas Raquel? —le dijo cruzándole la cara con su polla. —¡Menuda tranca! —exclamó mientras la contemplaba. —Quiero follarte. No he pensado en otra cosa durante semanas. —Está mi hija durmiendo. Puede oírnos, —dijo sin convencimiento. —¡Dime que no lo deseas y me iré! Raquel agradeció que su hija tenía el sueño profundo y que si no la despertaban podía estar en la cama hasta las once de la mañana. —¡No te vayas! ¡Fóllame! —rogó delirante de deseo. Carlos le arrancó el pijama, desnudándola por completo y se extasió de su desnudez. Unas tetas redondas caían hacia los lados y su yerno las cogió apretándolas con furor. Después le pellizcó los pezones hasta hacerle daño, retorciéndoselos como si fuese a darle cuerda. A continuación le abrió las piernas y la claridad de los primeros rayos de luz le permitió contemplar un magnifico coño perfectamente acicalado que estaba pidiendo a gritos que ...