1. La cuñada necesitada


    Fecha: 15/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... imaginaba. Levántate.
    
    Pili se levantó. Tenía cintura estrechita, caderas anchas y un culo respingón y redondo.
    
    -¿Te gusta mi culo?
    
    -Me gusta todo de ti, eres la mujer perfecta.
    
    Bertucho le abrió las nalgas y le lamió el ojete. Pili exclamó:
    
    -¡Qué gustito!
    
    Lamió el ojete, metió y sacó la punta de él, y después le dijo:
    
    -Está delicioso. ¿Te gusta que te haga cochinada?
    
    -Sí.
    
    Bertucho se enderezó. Pili le dio un pico, y le dijo:
    
    -Juega con mis tetas.
    
    Bertucho lamió, magreó, chupó y mamó las tetas.
    
    -Come un poquito mi chochito.
    
    -Eso no me gusta hacerlo.
    
    Pili le puso morritos y le habló con voz de mimosa.
    
    -Solo un poquito.
    
    -Me da un no sé qué mojar mi boca con tus jugos.
    
    -Lame solo el clítoris.
    
    -¿Solo un poquito?
    
    -Si, solo un poquito.
    
    Bertucho se volvió a agachar, cogió a su cuñada por su cinturita de avispa y lamió el clítoris, Pili le cogió la cabeza y le metió todo el coño en la boca.
    
    Bertucho se levantó con la misma rapidez que si le hubiera meado una mofeta en la boca.
    
    -¡Falsa!
    
    Se rio, y después le dijo:
    
    -Tiquismiquis.
    
    -A mí lo que me gustan son los culos.
    
    Pili se dio la vuelta, se inclinó, y le dijo:
    
    -Todo para ti, goloso.
    
    SI Pili tuviera ojos en la nuca vería cómo su cuñado pasaba la lengua por los labios, saboreaba los jugos de su coño y después se mordía el labio inferior.
    
    Bertucho la agarró por la cintura y le clavó la polla en el culo muy lentamente. A Pili se le pusieron los ojos en ...
    ... blanco cuando la polla llegó al fondo. Metió dos dedos en el coño y se masturbó mientras su cuñado le daba caña y le magreaba las tetas... Al rato comenzó a pedir pan por señas.
    
    -¡¡Ay Dios! ¡¡Vas a hacer que me corra!!
    
    Bertucho se extrañó de la rapidez con que se iba a correr.
    
    -¡¿Ya?!
    
    -¡¡Yaaaa!!
    
    Pili con un tremendo temblor de piernas se corrió cómo una perra, los jugos de su corrida bajaron por el interior de sus muslos y le llegaron hasta los tobillos.
    
    Al acabar de correrse, Bertucho, la cogió en brazos, la llevó al tresillo y la sentó en él. Pili echó la cabeza hacia atrás. Bertucho le abrió las piernas, se puso en cuclillas y le cogió el pie izquierdo. Pili le preguntó:
    
    -¡¿Qué haces?!
    
    No le respondió, le levantó la pierna y fue lamiendo los jugos desde el tobillo al coño. Pili estaba asombrada. Le repitió:
    
    -¡¿Qué haces?!
    
    -Disfrutar de ti.
    
    Lamió desde el otro tobillo hasta arriba, luego pasó su lengua por el coño, y después le dijo:
    
    -¡Qué rica estás, Pili!
    
    La pregunta era obligada.
    
    -¡Comediante! Me engañaste. ¿Eres bisexual?
    
    -Soy lo que tú quieras que sea con tal de hacerte mía.
    
    -Nunca seré tuya. Soy la mujer de tu hermano.
    
    -Ahora mismo eres mía, solo mía.
    
    Le retiró el capuchón del clítoris hacia atrás y lamió suavemente el glande, un glande que asomaba la cabeza cómo una lagarta cuando sale de su escondite para tomar el sol.
    
    -Al acabar seguiré siendo la mujer de tu hermano.
    
    El coño se había abierto. Le pasó la ...