1. La cuñada necesitada


    Fecha: 15/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... cerró los ojos e imaginando que besaba a su cuñada comenzó a masturbarse. Al ratito le llegó el inconfundible perfume de su cuñada, luego se encendió la luz y acto seguido una mano cogía la suya y le ayudaba a masturbarse. Pili le dijo:
    
    -No hables y no abras los ojos. Quiero ver cómo va cambiando tu rostro con la excitación.
    
    Los labios de Pili se posaron sobre los de su cuñado y su lengua húmeda entró en su boca. La otra mano acarició sus pelotas. Lo siguiente que sintió Bertucho fue el coño de su cuñada posarse en su boca, y a Pili decir:
    
    -Acabo de correrme y está jugosita.
    
    ¡Y tanto que estaba! Bertucho lamió aquel coño encharcado de jugos, menos tiempo del que él quisiera, ya que Pili al rato se lo quitó de la boca, se lo puso sobre la polla, se sentó sobre ella y la clavó hasta las pelotas. Luego subiendo y bajando el culo, le dijo:
    
    -Necesitaba sentir una polla dentro de mi coño.
    
    Lo folló lentamente, besándolo, dándole las tetas a mamar y apretando su clítoris contra su cuerpo... Tiempo después la respiración y la polla de Bertucho latiendo dentro de su coño le ...
    ... decían que se iba a correr. También ella estaba llegando. Aceleró el mete y saca, y le dijo:
    
    -Quiero ser tuya. Lléname, Bertucho.
    
    Sintiendo el primer chorro de leche dentro de su coño comenzó a correrse.
    
    -Soy tuya, soy solo tuya.
    
    Con las últimas gotas de su corrida de su cuñado llenando su coño, le dijo:
    
    -Cómeme el coño.
    
    Bertucho se metió entre sus piernas y comió aquel coño encharcado hasta que Pili le dijo:
    
    -Me voy a correr. Métemela otra vez.
    
    Subió encima, le cerró las piernas y con la polla clavada hasta el fondo, hizo palanca con su culo y rozando su pelvis con el clítoris y comiéndole la boca la folló cada vez más aprisa hasta que se Pili se corrió en su polla, luego la sacó y se corrió él en sus labios... Pili pasaba la lengua por ellos, lamía la leche y le decía:
    
    -¡Qué rica, que rica, que rica...!
    
    Al acabar, Bertucho, le dio un pico y le dijo:
    
    -Ahora sí que eres mía.
    
    Pili le devolvió el pico.
    
    -¿Crees que quedé preñada?
    
    -Puede que si
    
    -O puede que no.
    
    Pili se dio la vuelta y sin quitarla de dentro comenzó a follarlo de nuevo.
    
    Quique 
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