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La cuñada necesitada
Fecha: 15/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... lengua plana por los labios varias veces, luego le volvió a follar la vagina con la lengua, y después volvió a lamer su clítoris erecto. -Dime que eres mía. Pili entre gemidos le contestó: -No, no lo soy. Le hizo el remolino sobre el glande del clítoris y Pili se corrió cómo una bendita. Bertucho, que al comenzar a correrse su cuñada, le había metido la lengua dentro de la vagina sin dejar de presionar su clítoris con ella, disfrutó tragando una corrida agridulce, larga, espesa y calentita. Al acabar de correrse lo apartó de ella y le dijo: -Que se te meta en esa cabeza loca que no soy nada tuyo. -Lo sé, claro que lo sé, pero por unos instantes fuiste mía. Pili ya había saciado sus ganas, y al quedar sin ganas le volvieron los aires que de caliente están dormidos, por eso le dijo: -Si lo quieres ver así... Mira, Bertucho, si te la mamé fue porque me diste pena, y si te dejé comer mi coño fue porque estaba muy necesitada. -Pues solo me queda darte las gracias. Pili cogió las toallas y las bolsas, se fue para su habitación y no salió de ella hasta la hora de cenar. Pili apareció con un vestido que le daba por encima de las rodillas y calzando unas zapatillas de trote, Bertucho, que se había puesto otro pantalón de deporte. Le preguntó: -¿Pedimos pizza o comida china? Pili no venía de buen humor, parecía que le pesara lo que había hecho. -¿No prefiere el señorito ir a un restaurante? Bertucho no pilló la indirecta, y le ...
... dijo: -Si quieres hago yo de cenar. Sabes que la tortilla de patatas se me da bien -¡A ti lo que se te da bien es seducir a mujeres necesitadas! -Vaya. ¿Te arrepentiste de lo que hicimos? -Si no vivieras aquí no hubiera pasado nada. -¿Quieres que me vaya de tu casa? -Yo no dije eso. -Tampoco voy a esperar a que lo hagas. Debí seguir fingiendo. Tranquila, no me volverás a ver. Mañana hago la maleta y me voy. Pili se sentó enfrente de su cuñado, su carita de ángel se había puesto triste. -No quiero que te vayas. Si estoy enfadada es porque al irse la calentura me vino el miedo -¿Miedo de qué? -De quedar preñada. Me late que tú de marica tienes lo que tengo yo de tonta. Y si me quieres hacer tuya vas a intentar dejarme preñada. -No soy tan cabrón, una cosa es que te desee y otra es arruinarte la vida. -¿Por qué será que no te creo? -¿Para qué seguir hablando de algo que no ocurrirá? Tú nunca dejarías que te penetrara. -Sería una puta si lo hiciera, bueno, en realidad ya soy una puta, pero mi coño jamás te lo daré. -No eres ninguna puta, eres un cielo de mujer. -Mentira podrida, soy una puta -¡Más quisiera yo que fueras mi puta! -¿Qué quieres cenar, mentiroso? ¿Chino o pizza? -Lo que tú quieras. Al llegar la pizza, cenaron, hablaron y acordaron que lo de esa tarde no se iba a volver a repetir por el bien de los dos. Una hora llevaban en cama y ni él ni ella dormían. Bertucho desnudo sobre la cama echó la mano a la polla, ...