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Familia cautiva de unos degenerados
Fecha: 22/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... profundo, presionó el glande con la base de la garganta; cuando el pene se retiró, lamió la rajita urinaria con la lengua. — ¡Ah... ah... ah! El hombre miró a Ernesto y dijo: — ¡Realmente vales para chupar la polla de un hombre! La boca de Ernesto sacó el pene del hombre, a la vez sacaba una baba del glande. Se volvió hacia el otro hombre sin decir una palabra y se tragó el pene. Continuó su trabajo. — Muchachos, mirad a vuestro padre. El tío con la pistola les dijo: — Vuestro puto padre sí puede manejarse con cualquier polla, ni siquiera una puta puede mamar una polla como estas. Los tres hombres se rieron juntos. Ernesto no se daba cuenta en absoluto, se dedicaba a lo que estaba haciendo. Chupaba de un lado a otro entre las dos enormes pollas, esperando que se cansaran y los dejaran marchar. — ¿Lo sabías?, —dijo el de la pistola acercándose a Gonzalo sin parar de hablar—. Creo que a tu padre realmente le gusta eso de mamar dos pollas al mismo tiempo. Seguro estoy que a tu padre le gusta de verdad hacerlo. Sosteniendo a su propio padre, dio un empujan a uno y sacó la polla de ese de la boca de su padre. — ¡Oh! Papá... —La voz de Gonzalo estaba llena de miedo y dolor. Jaime lo miró y estaba aterrorizado de lo duro que papá usó su boca para complacer a los dos hombres. Sintió que no podía tragar ninguno de estas pollas. Era demasiado joven para entender por qué papá había prometido hacer algo tan terrible. Todo lo que sabía era que papá ...
... dejó que esos hombres pusieran sus pollas en su boca... No... no solo eso, su papá no solo los "dejó" entrar, estaba chupando activamente, y parecía muy delicioso. Su hermano Gonzalo también se sintió muy asustado, pero descubrió que no podía evitar mirar el cuerpo de su padre. Sintió culpa en su corazón. Al ver a su padre tratando de complacer las pollas de los dos hombres con la boca, no pudo contener su deseo y la parte inferior de su cuerpo comenzó a erguirse. — ¡Oye! ¡Mira! El chico miró a su papá mamar nuestra polla para que lo pusiéramos también duro, —terció uno de ellos al darse cuenta del paquete que se le puso a Gonzalo. — ¿Por qué no dejas que tu hijo vea tu trasero? ¿No ves que me ha quitado a mí para ponerse él?, está celoso, —sugirió el otro tío con el ceño adusto. Sus palabras captaron la atención de Ernesto, y se detuvo y miró al hombre sorprendido. — Hazlo, —le dijo el hombre a Ernesto. El hombre miró al hijo menor Jaime con profundo significado. Y Ernesto cedió, asintió y se sonrojó de vergüenza. Ernesto se quitó los pantalones, se bajó la ropa interior y la tiró al suelo. Abrió las piernas, exponiendo sus caderas a todos y a los dos muchachos. —¡Wow! Eso es genial, — exclamó uno de los hombres. La cara de Ernesto se puso más roja. Uno de los hombres insertaba dos dedos en su culo. — Echa un vistazo y mira el culo de tu padre, chico. Le gusta mostrar su agujero a los demás. ¿Verdad, cochinillo? Todo lo que Ernesto puede hacer es ...