1. Un Alpha entre un negro y un gitano


    Fecha: 24/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... arriba como un arco, todos mis músculos se me tensaron.
    
    Me desplomé de nuevo en la parte trasera del sofá, con los brazos musculosos yaciendo caídos como muertos, el cuerpo cubierto de sudor y la polla carnosa todavía enterrada dentro de mí. La pequeña estructura de Ximo me balanceó de un lado a otro sobre el charco de semen en el cuero del sofá. Una de sus manos ordeñaba mi polla todavía dura de los últimos restos de mi orgasmo, mientras que la otra tiraba y masajeaba mis enormes bolas. Sentí mi cremosa corrida goteando por mis abdominales.
    
    —¡Cojones de mierda! ¡Este es un semental de los cojones…! ¡Qué huevos más grandes y llenos! ¡Ya haré yo que vacíe todo ese semen, rubio de mierda!, —cantó Ximo.
    
    Pepe levantó mi barbilla y me miró de nuevo. Esta vez reconocí a mi amigo allí, sonriendo conspiratoriamente. Pepe me guiñó un ojo, pero en cuanto le devolví el guiño, con la tapa costrosa de precum y sudor, la sonrisa de Pepe volvió a desaparecer. En su lugar estaba la brillante sonrisa de lobo.
    
    Pepe se puso de pie. Giró sus caderas y casualmente golpeó mi cara con su pene filtrante y venoso. El sonido se elevó por encima de los gruñidos de ...
    ... Ximo y mis maullidos. Siguió moviendo sus caderas y, mientras le abofeteaba con su polla, dijo:
    
    — Ximo dice -¡¡platz!!- que tus pelotas -¡¡platz!!- son jodidamente -¡¡platz!!- enormes, como las de ¡¡platz!!- un semental -¡¡platz!!-, -¡¡platz!!-; dice que vamos a vaciarlas del todos esta noche, blanquito, que queremos ver todo tu esperma.
    
    Pepe abrió mi boca con el dedo y apoyó la cabeza de su polla en la lengua que se arremolinaba. Completamente en la zona, chupé el prepucio saliendo el capullo de él como si fuera un caramelo.
    
    — Pepe, hombre, tengo algunas ideas de lo que podemos hacer con el blancón pasivo. ¿Ayudarás a mi polla a conseguirlo?
    
    Temblé por un momento por la anticipación. No sabía lo que decían, pero sabía que lo que me dieran me lo llevaría. Mi mente volvió en sí al momento en que dejé salimos de casa con Pepe para tomar una copa en el bar en el que Ximo trabajaba. Había recorrido un largo camino en menos de ocho horas…
    
    Esto se iba a repetir y mi culo sería de ellos, me gustaba el negro Ximo, aunque más su polla; me gustaba Pepe y con él combinaba. Pero cuando están los dos, sus pollas eran mías para tener ocupados mis agujeros. 
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