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Haciendo ejercicio con mi madre
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos
... a insistir poniendo cara de niña buena y no pude resistirme. Por si acaso decidí acostarme de espaldas a ella. La verdad es que seguía sin poder dormirme. No sé qué hora sería cuando noté que sus tetas se apoyaban en mi espalda. Se había pegado totalmente a mi. -Cariño, ¿puedes darte la vuelta? quiero decirte algo. Obedecí algo cansado. -Dime, ¿yo te excito? -¿Qué dices mamá? Dije alejándome de ella. -Que si te excito. Me he dado cuenta de cómo me mirabas el culo mientras estaba en la escalera. -Cualquier hombre que no sea gay te miraría el culo. Lo tienes perfecto de tanto ir al gimnasio. -Si, pero tú lo mirabas con deseo. -Solo lo he mirado como mujer que eres. Mi polla se estaba empalmando. -Tengo que confesarte que desde que me separé de tu padre hace 3 años que no pruebo una polla. Me masturbo si, pero no es lo mismo que sentir un miembro masculino dentro de mi haciéndome sentir plena. No podía creer que me estuviera confesando eso. -Tengo que pedirte un favor. Quiero que me folles, hazme tuya. Sé que me deseas aunque seas mi hijo. Yo también te deseo. Me encanta tu barriguita. Alguna vez te he espiado en la ducha. Yo rechazaba eso echándote para atrás. Iba a caerme de la cama, pero al mismo tiempo me estaba poniendo cachondo. -Fóllame hijo. Si me follas, mañana te compraré esas Nike que tanto te gustan. ¿Me estaba comprando por unas zapatillas? Sin duda estaba loca o muy desesperada por follar. Se fijó en que estaba ...
... empalmado y me tiró del calzoncillo. Ya no había vuelta atrás. Yo estaba dispuesto a ello. Era mi madre, si, pero la quería y la deseaba como mujer. Me quité el calzoncillo y ella se desnudó también, se tumbó boca arriba y se abrió de piernas dispuesta a recibirme. -Ya no puedo quedarme embarazada, me dijo, así que házmelo sin goma. No veía bien, solo un rayo de luz de la calle entraba por la ventana, así que me agarré la polla y la guie a ciegas hasta su vulva. La penetré despacio, muy lento, era la primera vez que lo hacía sin condón y la sensación era magnifica. Carne contra carne sin plástico de por medio. Ella cerró las piernas atrapándome. Comencé a moverme. Mi madre me miraba con pasión. Mientras empujaba yo también la miraba a los ojos enamorado. -Mamá, mamá, ah, ah, ah, que gusto. -Si mi niño. Sigue así, así, muy bien. Así le gusta a tu madre. -¿Papá te lo hacía así? -Muy pocas veces. Era muy bruto y solo quería disfrutar el. Se corría enseguida. -Pues yo te voy a hacer disfrutar mucho. -Si mi niño. Ah, ah, ah, empezó a respirar más rápido. Yo también la acompañaba con mis gemidos. Seguimos follando un rato más, era genial. Ya no importaba follarme a mi madre. Nadie podía saber lo que hacíamos dentro de casa. Era mi madre y la amaba y la deseaba. Fin de la preocupación. La semana siguiente Claudia no me llamó. Estaba claro que solo me había hecho la entrevista, y que entrevista, para follarme. Un domingo se me ocurrió ...