1. Una relación imposible


    Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Gargola, Fuente: CuentoRelatos

    ... placer, mi tío acelero las embestidas dándome ahora por el culo sin contemplaciones mientras resoplaba como un toro.
    
    Me cambió de posición. Me puso a cuatro patas sin abandonar mis esfínteres, se aferró a mis nalgas y empezó a follarme como si le fuera la vida en ello. De vez en cuando disminuía la intensidad, sacaba casi toda la verga de mi agujero y la volvía a introducir de un solo golpe provocándome un dolor punzante que era mitigado por el placer que acompañaba.
    
    Siguió enculándome un buen rato hasta que le dije que me corría gritando de placer y él, viendo que yo llegaba al clímax liberó su leche dentro del esfínter uniéndose a mis gritos de placer. Sentí su descarga golpeando dentro de mí. Fue un orgasmo diferente, pero fantástico. Nunca creí que pudiese llegar a gozar de tal manera con aquella práctica.
    
    Volvimos a repetirlo muchas veces. Cada vez que teníamos sexo en el que podíamos explayarnos no desaprovechaba la ocasión de que me diese una buena enculada.
    
    Aquel fue un verano inolvidable. Un verano que nunca olvidaré. Fue maravilloso y supe lo que era el sexo de verdad y lo que era un hombre de verdad. Tanto fue así que me enamoré de él sin remedio, mas, sabía que no tenía ninguna posibilidad. Para él era una locura de adolescente condenada al fracaso de antemano. Él estaba seguro de que pronto se me pasaría, en cambio, no fue así y no llegó a pasárseme nunca. Siempre le quise, aunque después ya fuera de manera distinta. Él marcó mi vida, para bien, ...
    ... pienso. Y sigo recordando aquellos momentos de mi adolescencia como si hubiesen sido ayer. Y sigo igualmente, rememorando aquella relación con el mismo cariño que el primer día. Y, así como a veces hacemos cosas de las que luego reflexionamos y nos arrepentimos, cosas que aunque, igualmente gratas hubiese sido mejor no hacer, aquel acto es de las pocas cosas que hubiese repetido con los ojos cerrados una y otra vez
    
    Mis tíos ahora viven unos seiscientos kilómetros al sur de donde yo vivo y no solemos vernos a menudo. Una vez al año e incluso, a veces, cada dos años.
    
    Después de aquel verano no volvió a pasar nada hasta muchos años después. Yo acabé la carrera con 23 años y encontré trabajo relativamente rápido en un museo en el departamento de restauración. Aún no tenía la experiencia necesaria para dirigir yo ningún proyecto, pero, por aquel entonces, para mí estaba bien remunerado y a los veinticuatro años me casé, dada mi independencia económica. Jamás debí haberlo hecho. Por lo único que no me arrepiento es por haber tenido una hija maravillosa.
    
    A la boda vino mi tío deseándome toda la felicidad de este mundo. Me confesó que siempre me había querido y así continuaría siendo el resto de sus días. No obstante, su forma de quererme no era la misma que la mía. Yo estaba enamorada, él lo estaba de su mujer, por tanto los sentimientos no eran recíprocos, aunque me quisiera y me respetara. En sus sentimientos prevalecía el componente sexual frente al amor. En los míos estaban ...
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