1. Hermana, maestra, amante, sexo sin culpas


    Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    La enfermedad del jefe de familia fue la convocante, en su prolífica existencia había generado una prole variopinto, desde la mayor, a quien escribe había una ventana de poco más de treinta años. En ese espacio temporal hubo un accidente de juventud de la cual resulto Susana de 52, siguieron dos matrimonios y una convivencia accidentada con una mujer mucho más joven de la cual yo fui el resultado, 18 años en pleno estreno.
    
    En torno del patriarca conciliamos en fraternal encuentro, mostrando que no había grietas en el afecto, pudimos congeniar y mostrar que éramos dignos de su afecto.
    
    Ambos extremos de la prolífica vida sexual de nuestro progenitor, sentimos recíproca empatía, resonancia afectiva que se da sin saber el porqué, ambos habíamos asistido solos, ella por estar viuda y sin hijos, yo porque mi progenitora estaba en conflicto con el enfermo.
    
    El acercamiento y el afecto fue generación espontánea, en razón de que había venido desde el interior de la provincia y la enfermedad me requería la permanencia en la capital, Susana se ofreció hospedarme en su casa durante la estadía en Buenos Aires.
    
    Los dos hijos de mi media hermana están viviendo en el exterior y la viudez acrecienta la soledad, su aspecto físico no denota la edad biológica, adicta al gym y la zumba la mantienen en buena forma, que según explicó, le servía para calmar esos momentos cuando el deseo de compartir la cama con un hombre se impone. Viuda desde hacía varios años, había intentado un par de ...
    ... veces completar esa ausencia pero todas terminaron dejándola más vacía que antes de la experiencia.
    
    Mientras compartía unos sándwichs y cerveza había abierto su corazón, la plática era la catarsis de su deshabitado espacio afectivo, dijo sentirse acompañada, su mirada dura se hizo tierna, me pareció entender que sus gestos y la forma de hablar era la forma más sensata de poder seducirme
    
    La idea de dejarme seducir entusiasma tanto como asusta, mi falta de experiencia me obligaba a ser cauteloso, medido para no quedar expuesto por haber interpretado algo que no era, otro poco la timidez de mis pocos años ante una mujer segura de sí misma.
    
    Su experiencia y seguridad me incitaban a comentar de mi vida afectiva, en particular lo referente a mi sexualidad. Ponía toda su atención en escucharme decir que aunque no era virgen en el pueblo donde vengo no hay tantas oportunidades para ejercitar mi masculinidad. Le parecía muy interesante y hasta gracioso la forma de expresar en cuanto a la escasa actividad sexual, me incitaba a que hable suelto, sin eufemismos, estamos atravesando circunstancias parecidas, que debía ser más osado y sobre todo atrevido, mostrar soltura y decisión, “es lo que las mujeres buscamos en el hombre”
    
    Por un momento había pensado que intentaba despertar mi atrevimiento para ir más a fondo en contarle de mi intimidad “mal atendida”. Si parecía que me había leído el pensamiento, o la timidez al expresarme decía lo que la boca callaba, hubo una pausa, un ...
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