1. Hermana, maestra, amante, sexo sin culpas


    Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    ... frotando en mi boca las rosadas aréolas. La prisa me llevó a devorar esos inquietos pezones, metidos en la boca, sorbiendo, lamiendo, mordiendo, saltando de uno al otro, exagerada glotonería de alguien que lo más cerca que estuvo de algo así fue en las revistas del porno, Susy había convertido el motivo de tantas pajas en carne viva, latiendo en mi boca.
    
    Encierra mi cara entre sus pechos, me permite hacer realidad la imagen calenturienta de un pendejo que se ganó el premio mayor. Mientras juego con mis tetotas, se quita la falda para que pueda lamerla y meterle mano a la vagina. Mamar y jugar con los dedos en la humedad de su vagina, alteran sus sentidos, el silencio se llena de gemidos, sostiene mi cabeza para que pueda mamar y morder, las manos producen el doble efecto, la derecha con dos dedos hurgando dentro de la vagina, la izquierda recorriendo la raja de los cachetes, frotando el aro anal.
    
    El combo de manos y boca la sumergen en la vorágine del camino hacia la gloria, agitada, vibrando, se agita, presiona su concha contra mi mano, arquea la cintura, respira entrecortado, vuelve a gemir, más intenso.
    
    —Basta! basta! para! no puedo más me ahogo, para!!!
    
    No hace falta mucha experiencia para entender que dentro de sí se gesta un orgasmo de esos que conmociona y aturden, ella siente la indefensión de no poder soportar ese orgasmo que sube por su vientre y estalla en sus tetas, altera los sentidos y se pierde en la nebulosa de perder el sentido de la realidad, es ...
    ... la primera vez que siento a una mujer de verdad alucinar de tal modo.
    
    Prolongué el acoso hasta vencerla, dejarla sin defensa, herida de muerte en la batalla del deseo, derrotada y vencida por su propio deseo. Volcada sobre mí la retengo hasta que el temporal le permite mantener la vertical.
    
    Sonríe con el rostro transfigurado, el rímel corrido por incipientes lágrimas para expresar la incontenible calentura.
    
    —Guauuu, qué me pasó? Nunca me había sucedido, qué bien lo haces, eres un macho sensacional, me mamaste con tantas ganas… Tuve un orgasmo tan explosivo como inesperado. Me mataste! Ahora me toca a mí devolver atenciones.
    
    Se arrodilló, quitó pantalón y bóxer en un solo acto, el miembro liberado saltó como un resorte, erección a pleno. – Guauuu, que pija! es más de lo que parecía, hermanito qué pedazo de poronga!
    
    La retuvo todo el tiempo en sus manos, acariciando, besando, lamiendo esa lágrima de calentura, masturba despacio y acerca su boca, primero sentir el aroma del deseo, luego saborear a boca llena de todo lo que puede meterse dentro. Es grandota, pero tiene la boca pequeña, dijo que todos sus orificios son estrechos, sabe de qué modo hacerme disfrutar, en ningún momento deja de mirarme, disfruta que siga con las manos ocupadas amasando sus tetotas, tan blancas areolas pequeñas, rosadas igual que los gruesos pezones.
    
    Controla todas mis reacciones, atenta a no pasarse de revoluciones y llevarme al punto de calentura sin regreso, regula la mamada y la ...
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