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Hermana, maestra, amante, sexo sin culpas
Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... silencio, como para madurar la intencionalidad. —Luis eres mi hermano, soy la mayor de los hijos, tú el menor, los dos extremos de la hermandad, no deberías cortarte al contar esas intimidades que seguro no has podido consultar antes. De ese modo también me facilitas poder contarte y tener una opinión confiable de un hombre. El calor propiciaba otra cerveza, fue por dos, vuele menos cubierta, la falta de soutién permite que los erizados pezones muestren el poder de fuego tensionando la tela de la musculosa, “relojea” mi erección espontánea en el mismo instante se sienta frente de mí, separando en demasía las piernas, elevando como al descuido la falda, sacando el pecho como para lucir sus condiciones físicas ante un pendejo caliente y mal entretenido. El silencio es más elocuente, la noto dominadora de la situación y al mismo tiempo vulnerable por la exposición. —Cómo haces para sobrellevar esa explosión de hormonas que llevas dentro —Bueno… no sé cómo decirlo… maso… como te imaginas… —Ah, sí, te entiendo, también yo, no tiene nada de malo, todos en algún momento echamos mano a ajusticiarnos por mano propia, tu por no conseguir donde ponerla, yo por no tener quien me la ponga. Había sido explícita, abierto el juego de las posibilidades, también de piernas pes cuando confesaba sus carencias las separó y cruzó al mejor estilo de la protagonista de Bajos Instintos, sin duda debí tener la misma reacción que Michael Douglas, atrapado en la provocación de ...
... creerme que la sombra oscura eran los vellos púbicos. —¡Epa!! Qué pasó? no te molesté verdad? —No, no, todo lo opuesto, si hasta me pareció adivinar… -me sorprendí por lo que estaba por decir. —Adivinar… qué? dime no seas tímido. —De si lo que vi era tan real como mi… como pensé… —Somos dos personas libres y no tenemos que dar explicaciones, solo sea un secreto entre nosotros. Tengo 52 pero bien llevados, te parece que estoy bien para vos? No supe cómo responder, claro que me gustaba, estaba bien buena y yo con todas las ganas, solo atiné a decir que sí con la cabeza, aunque ella no se perdió el abultamiento de la bragueta, su sonrisa decía todo. Sentada en un puf, lo corrió hacia el sofá donde estaba, subió la falda, despacio, muy despacio, poner la mata de vellos en primerísimo plano, tomó mi mano… —Compruébalo, tócame. -lo hice —Puedo sentir la caricia de tu mano, despertar sentires olvidados. Tócala, es toda tuya. Había llegado el fin a la sequía sexual, Susana se siente como el ave fénix, renacer entre las cenizas de la abstinencia forzada, nada más importa que hacerla renacer en el sexo de su medio hermano estrenando madurez sexual. De la mano me condujo a su cama, senté en el borde, mirándola como se quitaba la musculosa, dejando en libertad lo más preciado de su anatomía, el voluminoso “tetero” se tomó un respiro y cumplieron la ley de gravedad, la gracia de su caída realza la dureza vibrante de los pezones, los ofrece en la bandeja de sus manos, ...