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Hermana, maestra, amante, sexo sin culpas
Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... descargar las ganas acumuladas, ella recuperarse de la forzada abstinencia. Me quedé en Buenos Aires, toda una semana, durante la cual tuvimos sexo al menos cinco veces al día, dos mañaneros uno a la hora de la siesta y dos en la noche, con algunos permitidos cuando alguno despertaba en la madrugada y tenía ganas de fiesta. Todo el tiempo estaba jugando con el hoyo, acariciando y frotando, cada vez que amagaba meter más que un dedo, no decía nada pero se le fruncía. Más tarde confesaría que hacía tanto que no le visitaban por la “puerta de atrás”, el marido se lo usó poco, una pareja algo y la otra nada, no me lo niega, solo que no puede controlar el acto reflejo de fruncir el músculo anal, el grosor y la cabezona le asusta, lo sabe estrecho, más aún con tanto tiempo sin uso. Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Tanto juego e insistencia del juego digital terminaron por bajarle la guardia, permitir que fuera por la conquista, solo pedía que fuera suave, que la entendiera, que quería pero sentía miedo, la falta de uso suele estrechar todo, pero está dispuesta a entregar “el marrón” por una buena causa, el placer del macho que la rescató del ostracismo de la falta de sexo. El combo perfecto, ambos extremos de familia, madura de 52 excitada, joven de 18 súper caliente, todo para una relación tan impropia como excitante. El juego previo tenía el condimento del deseo y la improvisación, el cuidado y la lujuria, con la verga en su máxima expresión, ...
... Susana caliente como nunca. Sus tetotas están siempre en el juego previo, mamar, succionar y morder son parte del ritual que me gusta y la pone loquita, la excitación agita y distrae, los dedos roban el sabor de la jugosa almeja para untar y preparar el hoyo del deseo, el dedo mayor se adentra en él, más jugo y otro dedo ayuda a penetrar y girar buscando abrir el camino de la sodomía. Tendida de espaldas mira y adivina las intenciones de su macho, los dedos gruesos juegan y giran, entran y salen, me da la espalda, prefiere adivinar que ver, en “cucharita” será más fácil entrarle, echa las nalgas hacia atrás, entrar entre sus piernas, ponerla despacio en la conchita es el paso obligado, entrando a fondo, cargar lubricante para apoyársela en el centro del hoy, su mano derecha separa la nalga, me hace lugar… Tomado con fuerza de la ingle, cruzado entre sus piernas, fuerzo la intrusión, despacio la cabezona busca refugio dentro del ano, apretando su cuerpo para evitar cualquier intento de fuga. Intenta escapar hacia adelante, la fuerza del macho se lo impide, el movimiento preciso del juego, tomarla con fuerza distrae para entrarle toda la cabeza. El gemido acusa el dolorcito inicial, el golpe de efecto distrae, el gemido ahoga la entrada total de la pija, las piernas casi en una tijera permiten poco movimiento pero profundidad, hasta el fondo esperando la tardía reacción de la hembra al sentir que le abren ese lugar tan prohibido como deseado. Se tumbó sobre la almohada, ...