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Hermana, maestra, amante, sexo sin culpas
Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... sin salirnos del encastre de la pija en su ano, giramos, boca abajo separa sus nalgas, un poco de saliva sirve para poder moverme dentro del estuche rectal. Montado, el padrillo dominante sobre la yegua esquiva, vence el poder del más fuerte, sometida se entrega al poder del macho, sus manos comienzan el juego en la vagina, tomada de los hombros me impulso a tope en el ano. El vaivén de la cogida comienza, sus gemidos y mis jadeos son la música de fondo, el movimiento constante por las sacudidas de las entradas profundas hacen temer por la resistencia de la cama. Agitados en la lucha por vencer la resistencia del esfínter, alcanzamos el momento de máxima, tomada de los cabellos y nalgueada con fuerza se entrega, deja de luchar contra lo inevitable, cumple el viejo concepto machista de que “ante lo inevitable relájate y goza” sé bien que lo intenta pero la vehemencia del macho joven no permite relajarse a la temerosa madura. La cogida adquiere el tono épico de las hazañas, deja de resistirse, el placer del macho joven compensa el dolor del ano dilatado, las nalgadas son caricias en la tormenta anal, la vorágine de emociones gira en este mundo de sexo, nalgadas y gemidos, bufidos y jadeos, todo es una “melange” de furia y calentura, ya no se debate en mis brazos, subida al insólito placer, disfruta y sufre pidiendo que me venga, que le acabe dentro. —Vamos, vamos, acábame, te necesito, dame mi leche!!! —Ya… está cerca, aguanta amor, falta poco La penetración ...
... se hace vibrante y tumultuosa, aprieto más fuerte, empujo más adentro, tendido sobre su espalda elevando al máximo mis nalgas para bombear profundo. No demoré tanto entre su lamento y mi fuego. Entiende el clásico movimiento de los golpes bruscos con que suelo terminar la faena, el primer chorro de semen se impone grueso y caliente, los siguientes brotan con el mínimo movimiento, la descarga seminal se lleva esa energía viva derramada dentro de su ano. —No te salgas, por favor no te salgas, quédate, necesito sentirte latir dentro. Si me la sacas así, tan dura me vuelve a doler esa cabezona que me abrió cuando entró. Las caricias del macho intentan suavizar las contingencias de haberla sodomizado, el silencio de la hembra asimila la molestia con el placer de sentirme latir dentro de sí. Me retiro del estrecho conducto, dejándome caer de costado, el reposo del guerrero disfruta el relax, el abrazo a la hembra es el pago por haberme dado tanto placer. Acabo de disfrutar mi primera cojida anal, gracias por el fuego!!! Fueron dos semanas y media, disfrutándonos, sexo a diario y varias veces, algunos días hasta cinco polvos descargue en Susy. Había llegado un joven inexperto, vuelve un hombre con la experiencia de su vida, había prometido volver para ver la evolución de mi progenitor, fue otra semana de placer. Sabíamos que esto tenía fecha de vencimiento, pero lo prolongamos durante varios años, durante el tiempo de vacaciones tenía la excusa para meterme en su cama y ...