1. La ahijada seduce al padrino y a la madrina


    Fecha: 01/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... se abrió de piernas y la folló. Mirándola, me corrí en las tetas de la balinesa. Mi esposa le encharcó la polla de jugos al balinés. Anastasia fue la última en correrse. Mi mujer, la guía balinesa y yo vimos su cara de ángel al correrse y en ese momento supe que no era yo solo el que la quería follar.
    
    Esa noche volví al bar. Ellas se quedaron en el dormitorio. La chica que atendía la barra estaba acompañada por otra joven balinesa. Volví a hablar con ella y le entré, le entré pensando que no iba a entrar al trapo, pero entró, aunque me pidió 750 rupias por una masturbación. 10 dólares no me iban ni me venían y por ver cómo me la pelaba aquella preciosidad bien valía la pena pagarlas. Acepté. Habló con la otra chica, salimos por la parte de atrás del bar y entramos en una casa de bambú.
    
    No esperaba que lo hiciera, pero se desnudó. Sus tetas eran pequeñas, con areolas muy oscuras y sus pezones pequeños. Me mandó sentar en una silla de bambú que había a los pies de la cama. El caso fue que le había entendido mal, la masturbación se la iba a hacer ella, yo solo podía mirar y masturbarme. Era el juego "mírame pero no me toques."
    
    En fin, que aún valía la pena, por lo novedoso. La balinesa, que parecía una muñeca, con las piernas abiertas y colgando de los pies de la cama comenzó a frotar el clítoris de abajo a arriba y de arriba a abajo solo con un dedo. Yo quité la polla empalmada y la meneé. La balinesa tenía los ojos cerrados. Era como si no sintiera ni padeciera. ...
    ... Si no fuera por los movimientos del dedo se diría que estaba muerta, pero no lo estaba, su chocho con poco pelo se fue abriendo y no tardé en ver su vagina abriéndose, cerrándose y echando jugos, jugos que mismo parecían de coco por lo blancos que eran. No pude resistirme, le pasé la lengua por el coño. No me dijo nada, bueno, si dijo, pero en forma de gemidos. Siguió frotando el clítoris con el dedo hasta que jadeando cómo una perrita comenzó a desbordar. Le metí la punta de la lengua dentro de la vagina y sentí el calor y el sabor agridulce de su corrida mientras me la apretaba y me la soltaba al cerrarse y abrirse.
    
    Al acabar de correrse le froté la polla en el coño y me corrí en la entrada de su vagina y en sus tetas. Después lamí mi leche de las tetas y del coño, por ver si se ponía cachonda y me dejaba follar, y me dejaba, pero por 50 dólares. No los llevaba conmigo si no se los pagaría. Le di 1000 rupias en vez de las 750 que me pidiera, guardé la polla y me fui.
    
    Cuando regresé a la habitación ya mi ahijada y mi esposa estaban durmiendo.
    
    A la mañana siguiente la joven guía balinesa nos llevó a las cataratas y las cascadas de Munduk, los lagos gemelos de Gobleg, el templo Pura Ulun Bratan, el lago Bratan, los arrozales de Jatiluwich, donde a nuestras espaldas se besó Anastasia con ella, al mercado de Tebanan, el templo de Pura Tanah Lot y el templo de Pura Batu Bolong.
    
    Por la noche, a la hora de ir para cama, mi mujer y Anastasia, una después de la otra se ...
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