1. La ahijada seduce al padrino y a la madrina


    Fecha: 01/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... pusieron los picardías en el baño, y después se metió cada una en su cama.
    
    Anastasia, a los diez minutos, más o menos, le dijo a mi mujer:
    
    -Tengo unas ganas locas de correrme, madrina.
    
    Mi mujer me miró y me dijo:
    
    -El compadre nos mataría si se enterase, de que jugamos con su hija.
    
    Me importaba una mierda mi compadre, aun así le dije:
    
    -Y si se entera de lo del masaje, también. Ven Anastasia.
    
    Anastasia se desnudó y nosotros lo hicimos con ella. Nos destapamos. Se metió en la cama y se puso en medio de los dos. Cogió mi polla en estado morcillona y comenzó a menearla. Me besó. Sus labios y su lengua eran frescos cómo la aurora. Cogió la cabeza de mi esposa y puso su boca en mi boca. Nos besamos, luego la besó a ella, después le llevó la cabeza a mi polla, que ya estaba dura, e hizo que me la mamara mientras me la masturbaba, al rato la apartó y me la mamó ella. Mi esposa me volvió a besar. El silencio que guardábamos lo rompió una voz dulce y con acento balinés. Venía de la habitación de al lado donde vivía una inglesa de mi edad, 30 años, que le debía estar comiendo el coño a la joven, ya que gritó: "¡¡!I´m coming!!!" Anastasia le preguntó a mi mujer:
    
    -¿Me dejas ser la primera, madrina?
    
    -Anda, sube y pónmelo a tono.
    
    Mi esposa no solo le dejó ser la primera, sino que me cogió la polla y la llevó a su coño. Anastasia bajó el culo y mi polla entró muy, muy apretada. Si no era virgen poco le faltaba. Al tenerla toda dentro, dijo:
    
    -¡Uuuuy que ...
    ... gusto!
    
    Me puso un pezón en los labios y mientras se lo lamía y le chupaba la teta, redonda, dura, con areolas color carne y pezones pequeños, ella metía y sacaba la polla. Mi mujer se puso detrás de ella y comenzó a jugar con la yema de un dedo en su ojete. Anastasia se incorporó, le echó un brazo al cuello y al encontrarse las bocas le metió la lengua hasta la coronilla. Mi esposa le metió el dedo en el culo. Se volvió a echar sobre mí y con el dedo follando su culo y su coño follando mi polla, cabalgó, y cabalgó cada vez más aprisa hasta que se apretó contra mí... Sentí los espasmos de su cuerpo en mi cuerpo y la fuerza de su corrida en mi lengua, lengua que casi devora.
    
    Al acabar, mi esposa le quitó el dedo del culo, me lo dio a oler y cuando me lo iba a meter en la boca, Anastasia lo cogió y lo chupó.
    
    Mi esposa estaba cachonda de verdad. Al quitarse Anastasia de encima, y echarse boca arriba sobre la cama, en vez de montarme, se echó encima de ella, le besó el cuello y ya se tiró a saco a su boca. Le dio un beso con lengua tan largo que la puso perra de nuevo. Yo, meneando la polla, vi cómo mi esposa le agarraba las tetas, se las apretaba, y con ganas atrasadas, desmadrada, le lamía los pezones y le mamaba las tetas. Ya ni pasó por su ombligo. Aquella no era mi mujer, era un torbellino, era una perra en celo, era la lujuria personificada. Se puso a cuatro patas, metió la cabeza entre sus piernas y le comió el coño. No se lo comió, lo degustó, ya que gemía, con cada ...
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