1. Memorias inolvidables (Cap. 12): Desesperación


    Fecha: 03/05/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... rendija, no del agujero. Sabía a sudor cuando me tragué su verga de la cabeza a las pelotas. Olía a sudor cuando mi nariz estaba junto a su vello púbico e inhalaba su almizcle.
    
    Lentamente deslicé mi boca a lo largo del eje de su polla mientras mi lengua entraba y salía de la hendidura en la cabeza. Sus pelotas estaban apretadas, tensas y duras cuando pasaba mis dedos por encima de ellas, masajeándolas y jugando con ellas para provocar una descarga de semen caliente. Podía saborear el pre semen que se deslizaba por el meato de la polla, mientras chupaba y tragaba esa verga profundamente en mi boca. Lo oía gruñir de placer mientras empujaba su entrepierna más fuerte contra la pared, clavando su pene más profundamente en mi boca.
    
    Pude sentirlo tenso y su respiración se aceleró. Me incliné hacia atrás, y tiré de su polla. En pocos segundos, sentí su semen en mi mano y en mi muslo. Su jugo caliente continuó saliendo del meato de su polla y se inclinó algo más en la pared, tratando de subir a través de la rendija cuando el último chorro de su semen se drenó de sus bolas y su cuerpo era todo un espasmo al final de su orgasmo. Al no poder subir más, se metió la polla en los pantaloncillos y se fue.
    
    Poco después de dejar el espacio, otro hombre tomó su lugar. Era oscuro y difícil saber de qué color era su piel, pero la cabeza sin circuncidar de esa polla tan dura era fácil de notar. La puerta del otro lado también se abrió y se cerró y otra polla apareció a mi izquierda. Me ...
    ... movía de un lado a otro con mi boca, chupando ambos penes alternativamente, cuando mamaba la polla de uno acariciaba con la mano la del otro. El que estaba a mi izquierda no parecía apreciar el trabajo de la mano tanto como cuando mis labios recubrían su polla, y se fue pronto.
    
    Dediqué mi atención a la polla incircuncisa de mi derecha y masticaba suavemente el prepucio y deslizaba mi lengua alrededor del cipote y debajo de la piel. ¡Sabía tan rica…! Llevé mi boca a sus bolas y las chupé, mientras continuaba acariciando su polla. Mi propia polla estaba pulsando y saltando, esperando mi propia liberación.
    
    Me levanté y acaricié nuestros penes juntos y empujé la cabeza de mi polla dentro de su prepucio. Estaba demasiado apretado pero empujó su pene más lejos a través del agujero de gloria. Notaba que salían mis propias gotas de presemen y las usaba para engrasar nuestros penes mientras los acariciaba. Él empujó su polla unas cuantas veces más profundamente en mi mano y pude sentir una humedad extra a medida que se acercaba.
    
    Consideré que mi propia polla necesitaba algo de atención y salí del cuartucho, para echar unas cuantas miradas por el lugar. Dejé el gallinero algo peor de como lo encontré, estaba lleno de semen desparramado por doquier, como cuando las gallinas se cagan en sus gallineros. Terminé de nuevo en la sauna seca cuando dos tíos se estaban follando en el calor sobre los bancos de madera dura. Un joven chico latino cabalgaba sobre la polla de otro hombre ...
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