-
Quiero ser tu secreto mejor guardado, papá
Fecha: 15/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Angelines era una muchacha de 18 años. Hacía seis meses que le muriera el novio corneado por un buey y estaba enfadada con Dios, con la gente, con los animales, estaba enfadada con el mundo. Se había vuelto arisca, maleducada y a toda pregunta daba una mala contestación. Isidro, un hombre moreno, de 44 años, complexión fuerte y bastante atractivo, había vuelto a España después de muchos años de estar trabajando en el extranjero. Estaba sentado delante de un banco que había delante de la taberna de Rosa, apodada la Rubia cuando la vio venir de la fuente con un cubo de agua en una mano, despeinada y vestida cómo una veja. Al llegar a su altura, la muchacha, le dijo: -¡¿Qué mierda miras?! -Que mucho en ropa no gastas. -¡Y a ti que hostias te importa, capullo! Se había parado delante de él y lo miraba con resentimiento, Isidro, le respondió: -Nada, pero por lo menos te podías peinar. No es muy agradable mirarte. -¡Pues mira para otro lado, chulo de mierda! Lo dijo por qué Isidro llevaba gafas de sol y una camiseta de tiras roja que mostraba los músculos de sus brazos. Se mosqueó, y le dijo: -Circula morriñenta (sucia) que me quitas el sol. Angelines se marchó diciendo: -¡Presumido de los cojones! La Rubia, que era prima de Isidro, al irse Angelines, salió de la taberna, y le dijo: -Habló más contigo de lo que habló con nadie en seis meses. Le gustas. -Es una cría. -Los dieciocho ya no los cumple. Ya sabe bien para qué la ...
... tiene. Isidro, un putero incorregible, le dijo: -¿Y a ti te gusto? -Hombre, mal no estás. -¿Cómo andas de polla? -Llevo seis meses sin follar. Rosa era una mujerona de unos cincuenta años, rubia cómo su apodo indicaba, sin hijos y por sus palabras, con ganas. Isidro, extrañado, le dijo: -¡¿Tanto?! -El tiempo que lleva mi marido embarcado. -¿A qué hora cierras la taberna? -A las doce. -¿Le damos una alegría al cuerpo? Rosa necesitaba esa alegría. ¿Qué le vas a decir a tu mujer? -No va a estar en casa. -Ven por la huerta. A las doce y cuarto de la noche, Isidro, entraba por la puerta de atrás de la casa de Rosa, la cerraba con llave y subía al piso de arriba. Vio una habitación con la luz encendida con la puerta entreabierta, la abrió y se encontró con su prima Rosa desnuda sobre la cama en la misma posición que la maja desnuda de Goya, aunque las tetas de Rosa eran más grandes y con areolas oscuras. Tenía pelo en las axilas y mucho más pelo en el coño. Desde la puerta a la cama fue dejando su ropa. Desnudo y con la polla a media asta se echó a su lado. Rosa se puso encima de él, lo besó en el cuello y después en la boca, lo besó largo y tendido... Le dio un cursillo de besos con lengua. Luego rozando sus grandes tetas con su cuerpo bajó y besó y chupó sus mamilas, de ahí bajó lamiendo su vientre, cogió la polla empalmada. Su mano fue de abajo a arriba y de arriba a abajo... Le lamió el glande y después la metió en la boca hasta los huevos, la ...