1. Quiero ser tu secreto mejor guardado, papá


    Fecha: 15/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... las bragas tan mojadas que se podrían escurrir.
    
    Angelines puso las manos entre las piernas sobre la falda para que no le viera las bragas, y visiblemente enfadada, le dijo:
    
    -¡Cabrón!
    
    Isidro siguió atacando.
    
    -Y un coño que debe ser una delicia.
    
    -¡Cerdo!
    
    No se iba, y eso le decía que casi la tenía.
    
    -¿Sabías que tienes una legua con sabor a sandía?
    
    Angelines le respondió sin levantar la voz.
    
    -Sabe a sandía porque la comí antes de venir para el monte.
    
    Isidro se tiró en plancha a la piscina para ver si había agua.
    
    -¿Lo hacemos, Angelines?
    
    -¡No! No voy a hacer cochinadas contigo.
    
    -¿Me ves demasiado viejo?
    
    -No es eso.
    
    Le cogió una pierna y Angelines se volvió a sentar a su lado. Ya la tenía. Le preguntó:
    
    -¿Entonces qué es?
    
    -No voy a hacer cochinadas contigo porque eres un hombre casado.
    
    -Los casados sabemos cómo darle placer a una mujer.
    
    -De eso no me cabe duda.
    
    Le acarició la mejilla con el dorso de su dedo medio.
    
    -Tienes una piel muy suave. Anímate.
    
    Bajó la cabeza, y le dijo:
    
    -No estaría bien.
    
    Le apartó el cabello que le caía sobre la cara.
    
    -Vas a disfrutar. Dame un beso.
    
    -No quiero.
    
    -Es para que me quede un recuerdo imborrable de ti.
    
    -Sería muy peligroso.
    
    -¿Tienes ganas?
    
    -No te lo voy a decir.
    
    -¿Estas muy mojada?
    
    -Tampoco te lo voy a decir.
    
    -Bésame.
    
    -Si te beso vas a querer más, lo sé.
    
    -Sí, tú no quieres llegar más lejos, no.
    
    -Júralo.
    
    -Te lo juro.
    
    Angelines acercó ...
    ... sus labios a los de Isidro y le metió la puntita de la lengua entre ellos. Isidro abrió la boca y rozó la punta de su lengua con ella. Luego se la chupó y después le dio un pico. Angelines le metió toda la lengua en la boca para que se la chupara, luego fue Isidro el que se la metió a ella. Angelines, en un tris, de no saber que se daban besos con lengua, pasó a ser una experta. Luego, Isidro, le dijo:
    
    -¿Me dejas comerte las tetas?
    
    -Si te dejo que juegues con mis tetas vas a querer más.
    
    -Sí, comer tu coñito.
    
    -¿Solo comer? ¿Sin meter?
    
    -Eso ya lo decidirás tú.
    
    -Vale, juega con mis tetas.
    
    Isidro le quitó la camiseta, se quitó la suya y después le quitó el sujetador. Angelines tenía unas tetas pequeñas, duras cómo piedras, con pequeñas areolas rosadas y pequeños pezones. Isidro se las magreó y después las mamó... Las metía enteras en la boca y acababa chupando las areolas y dando mordisquitos a los pezones. Luego le quitó la falda, vio sus bragas encharcadas, le olió el coño profundamente. Angelines arqueó el cuerpo, y exclamó:
    
    -¡Ayyyy!
    
    Le quitó las bragas y vio su coño peludito. Lo lamió de abajo a arriba. La besó con la lengua pringada de jugos. Angelines comenzó a temblar. Con la boca abierta y con los ojos en blanco se corrió expulsando jugos cómo si fuera una fuente.
    
    Al acabar de correrse, le dijo:
    
    -Necesito tu cariño, papá.
    
    Isidro quedó de piedra.
    
    -¡¿Qué me has llamado?!
    
    -Papá.
    
    -Si habías dicho...
    
    Con la cabeza gacha y poniendo ...
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