1. Mis dos princesitas


    Fecha: 15/05/2023, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos

    ... situación muy habitual que se daba con mi mujer, ella orinando mientras me baño, pero este caso era diferente, era mi hija, no sabía cómo actuar, así que trato de actuar con naturalidad, ella hace lo mismo y así sentada como estaba me empieza a hablar.
    
    -¿me podes llevar al shopping?
    
    -Me iba a poner a trabajar en el coche.
    
    -Dale, porfi. Dale.
    
    Mientras me suplicaba como una nena caprichosa sentada en el inodoro, fui apartando la mano con la que me cubría el pene y lo dejo colgando entre mis piernas balanceándose como el badajo de una campana, brilloso por el agua enjabonada que escurría desde mi pecho, creo que era lo que los dos queríamos, ella mirar mi gruesa larga verga y yo quería ver la reacción en su cara. Seguí hablando con tranquilidad como si la situación no existirá, como si estuviese hablando en un vestuario con otro hombre. Enseguida me doy cuenta que sus ojos celestes no los podía apartar de mi verga, mientras sus mejillas se enrojecían como nunca antes.
    
    -Bueno, dale apurate que te llevo, pero quiero volver antes que vuelva tu madre del trabajo.
    
    -Bueno, gracias, gracias, me voy a cambiar.
    
    Se levanta del inodoro con una sonrisa, se seca la rayita, se sube el pantalón y sale corriendo a cambiarse. Apenas sale del baño no aguanto y me hago una paja en la ducha, sabía que cuando acabara me iba a arrepentir de lo que había hecho, pero sólo sería por unos minutos, se cómo actúa la prolactina en los hombres, cosas de nerds.
    
    Salimos para el ...
    ... shopping y durante el viaje me dice que se quería comprar un traje de baño, algo normal por la época del año, pensando ya en las vacaciones. Hacía años que no acompañaba a mi hija a comprar algo para ella y menos ropa, de eso se encarga mi mujer, así que esperaba aburrirme, pero fue todo lo contrario.
    
    Entramos a una de las tiendas más grandes que hay en shopping, sale disparada para la sección de ropa deportiva, allí se encontraban los trajes de baño. Mientras ella busca en unos estantes yo la espero sentado en un banco de madera, el local estaba prácticamente vacío, unas o dos vendedores hablando en el mostrador contando los minutos para que termine su jornada.
    
    Escucho que Katia me llama asomando la cabeza por la cortina del vestidor.
    
    -Shhhh, shhhhh.
    
    -¿Qué pasa?
    
    -Te gusta el color
    
    Abre la cortina y me muestra cómo le quedaba una diminuta bikini celeste, mientras gira para mostrarme el culo, una cosa hermosa.
    
    -Es muy chiquita.
    
    -Espera que me pruebe esta enteriza. Dale entra.
    
    -¿estás loca?
    
    -Dale no hay nadie, no pasa nada.
    
    Creo que no existe hombre en el mundo que se pudiera negar a semejante pedido. Con cara de fastidiado entro al cambiador mientras ella como si nada queda desnuda a pocos centímetros. Los rosados pezones estaban puntiagudos e hinchados, casi tan rosados como sus cachetes, estaba muy excitada, pero quería exhibirse para mí, tal vez era su forma de agradecerme el haberle mostrado la pija mientras me duchaba, no lo sé, pero era algo que ...
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