-
Manolo me invita a salir de juergas
Fecha: 20/05/2023, Categorías: Gays Autor: Alejandro1987, Fuente: CuentoRelatos
... –le digo, mientras él se acerca y me abraza y me da un beso en la mejilla. –Buenos días peleón, tengo mucha hambre, después me iré a la ducha. –Nos sentamos y comenzamos a devorar todo lo que yo había preparado. –¿Te gusta Manolo? –Eres un campeón en la cocina. –En otras cosas también me destaco, ya tú verás. –Me mira curioso y se sonríe. –¿Adónde iremos hoy? –Me pregunta. –¿A la playa? –Le pregunto. –Podemos ir también al Museo de Ciencias Naturales, digo, si tú quieres. –Si, por ahí podemos comenzar y después podemos enmendar el fondeadero, si queremos. –Le contesto. –Pues para luego es tarde. Abril que viene mayo. Nos vestimos y salimos a la calle. Tomamos un autobús que nos lleva al centro. –Manolo, vamos a entrar en esta tienda que quiero comprar una cosa. –Pues vamos. ¿Y qué quieres comprar? –Estoy buscando un regalito para mi novia. No sé qué exactamente, pues tú sabes cómo son las mujeres. –Ni me digas nada. La mía es igualita. Paso un trabajo tremendo para encontrarle un regalo bonito y al final me tira un cubo de agua fría arriba cuando me dice con un rictus «está bonito», ya tú te imaginarás lo que quiere decir, ¿verdad? –¡Que tienes tremendo mal gusto! –Y nos echamos a reír a carcajadas. –Mira Alejandro, ¿no quieres comprarle un perfume? –¡Ni muerto! Ese es mi regalo predilecto y ya me ha advertido que ni uno más. –Cómprale una mandolina, para hacer potatoes chips. –¿Para qué? ¿Para qué me diga que yo lo ...
... que quiero es ponerla a cocinar? –Ni modo. Creo que no tienes solución. Mira, puedes comprarle un jueguito sexy, eso no le va a parecer mal. –Nos acercamos a unos anaqueles y me muestra un juego de sostén y blúmer rojos muy coquetos.– ¿No está bonito este jueguito? –No sé, está muy provocativo. –¡Ese es el objetivo! ¿No se te para la pinga nada más de verlo? –Pues la verdad que sí. Pero prefiero este juego que está más discretico. –Pues yo sí se lo voy a comprar a mi novia. –Y acto seguido se lo da a la empleada que lo invita a pasar por la caja. –Mire, por favor, señorita. Este me lo voy a llevar. –Le digo yo, mostrándole el jueguito negro. –¿Los señores le están comprando regalos a sus novias? ¿Les interesa alguna otra cosita? –No, eso solamente. –Respondimos casi al unísono, tanto Manolo, como yo. Salimos de la tienda y nos dirigimos a un cine cercano que estaba proyectando un estreno de acción. Compramos las entradas e ingresamos a la sala. Ya estaban rodando las primeras imágenes. Encontramos nuestras butacas y nos acomodamos. –Estamos aquí casi solos. –Me susurra Manolo al oído. –¿Viste? ¡Qué suerte! Tenemos que tener cuidado. –Siento que Manolo coloca su mano en mi entrepierna. –Y tú no pierdes tiempo, por lo que veo. –Me comienza a abrir la cremallera. En ese momento entra una pareja a nuestra fila. Manolo se ve obligado a retirar su mano. –¿Y ahora qué hago con mi calentura? –Lo mismo que yo con la mía. Esperar que lleguemos al ...