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Manolo me invita a salir de juergas
Fecha: 20/05/2023, Categorías: Gays Autor: Alejandro1987, Fuente: CuentoRelatos
... apartamento de tu tía. –Vámonos ya entonces. –Está como frustrado por el inconveniente que se presentó. –Vamos a terminar de ver la película. Está buena. –Le digo tratando de convencerlo. –Bueno, está bien. Pero de aquí nos vamos directo para el piso. –¿Entonces no vamos a ir de copas? –No, quiero regresar. –Está bien. Si eso es lo que tú quieres, eso haremos. Terminamos de ver el filme y nos marchamos. Llegamos al piso de la tía de Manolo y me desvestí y me metí en la ducha. Cuando salgo del baño envuelto en la toalla, me encuentro que Manolo está acostado en la cama y tapado con la sábana. Me siento a su lado y le pasa la mano por su popa, siento que está en calzoncillos y sigo acariciándolo. –¿No te vas a duchar Manolo? –No, yo me duché esta mañana. –Me responde medio adormilado. –Mira que eres cochino. ¿Y no has sudado en la calle hoy? –No exageres que no ha hecho calor. Y tengo mucho sueño. –Está bien, te dejo descansar entonces. –Le digo, mientras dejo de acariciarle su trasero bello. –Pero puedes seguir masajeándome mis pompis. –Ahh. Ya sabía yo que este huevo quería sal. –Le doy una nalgada suave y le apretujo una de sus nalgas. –Qué rico, como me gusta sentir tus manos sobre mi piel. –Mueve las nalgas sensualmente. Le quito la sábana y para mi sorpresa tenía puesta la tanguita roja que había comprado para su novia. Meneaba el culo provocativamente. –Pero que bien te queda esta tanguita mami, dan unas ganas de ...
... comerte toda. –¿Te gusta? –¡Me vuelve loco maricona! –Me lanzo de cabeza y le mordisqueo sus nalgonas blancas y lampiñas. Separo la tanguita de su raja y le abro las piernas para besarle su culito, está apestosito a sudor, pero gustoso. Se retuerce de placer, y le escupo el culo mientras con la yema de los dedos le fricciono la entrada rosada de su cuevita. Aquello lo excita muchísimo, por lo que decido despojarlo de su excitante tanguita y me acuesto a su lado con el mástil encendido como buscando dónde esconderse. –Ven, siéntate aquí. –No he acabado de invitarlo y ya viene él en cuclillas a acomodarse en mi asta de la bandera, con una mano me la toma y la apunta directo a su orto que está haciendo pucheros, se desliza lentamente, para, respira, vuelve a seguir metiéndosela hasta que sus nalgas se acomodan sobre mi vientre. Puedo ver su cara de placer y satisfacción de tener toda adentro. Se inclina ligeramente y me pellizca los pezones de mis tetillas con suavidad, mientras saca un poco mi pinga y vuelve a sentarse en ella y así en ese mete y saca me está llevando a la enajenación. No resisto más, y le aviso: –Ay coño, más despacio que me vengo, para un poco. –No voy a parar ni cojones, quiero tu leche ahora, así, así. –¡Singao! Ay coño. Ah, Ah, Ah. Ahhh. –Y me vengo dentro de su sabroso culo. He durado poco, el muy hijoeputa. Él se queda quieto, jadeando y yo también. Mi esperma corre por mis ingles. Se agarra la pinga y comienza a masturbarse mientras continúa ...