1. Vacaciones espirituales.


    Fecha: 24/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... bastante convencido, aunque era de lo más complicado teniendo a toda la familia revoleando todo el día. En la comida quedamos más o menos de frente ella y yo. Mis miradas eran descaradas porque querían que lo fueran.
    
    Cuando terminaos de comer se empeñaron en ir a por unos helados y a tomar café. Me disculpe y los deje solos. Me metí en mi caravana. Me encontraba recogiendo ropa cuando veo acercarse a Rosario. No lo he dicho, pero ese día estaba con unos pantalones cortos, parecidos a una maya y una camiseta de tirantes holgada.
    
    Antes de llegar veo que se para, esta como dudando algo, viene pensativa. Ella no me puede ver a mi porque las ventanas están polarizadas. Veo pero no me ven. Mira el móvil, luego mira para todos los lados. Vuelve a andar y va hacia su caravana, duda y entra, al poco sale. Parece que se vuelve a ir pero se para. No se mueve. Gira la cabeza, mira hacia mi caravana. Gira de golpe y viene hacia mi caravana, veo que se queda ante la puerta pero no hace nada, ni trata de abrir la puerta ni llama.
    
    Tarda unos segundos pero al final llama, me hace gracia porque ha sido llamar y ponérsele cara de susto. Espero un momento muy corto y abro. Pongo cara de sorprendido y ella no hace amago de entrar, va a decir algo y antes de que lo diga, me echo un poco para atrás, extiendo mi brazo y la invito a entrar.
    
    Esta muy nerviosa y lo siento en su mano. Sube y cierro. Lo primero que me dice es que no hace falta que cierre, que ha venido a decirme solo una cosa ...
    ... y se va. La invito a sentarse y me dice que no, que se va. Entonces me dice que ha decidido quedarse unos días más, pero que no asegura que se quedaran hasta el final.
    
    Al preguntarla que como ha hecho para estar allí. Me dice que ha mentido a medias, que ha dicho que venía a limpiarse los dientes y a dar un paseo para bajar la comida. Me echo a reír, porque no comió casi nada. Aprovecho para decirle que entonces se puede quedar un poco más, que si no sospecharan de un paseo tan corto. Acepta quedarse pero no se sienta.
    
    Estoy hablando con ella y sin venir a cuento, se agacha que casi se queda tumbada, no entiendo y empieza a decir… “Mierda, mierda, mierda…” lo dice asustada. Cuando me fijo que es que su familia, al contrario que hacen siempre, han regresado de forma inesperada. Suelen quedarse como una hora tomando el café y el helado.
    
    La parte de arriba de la ventana de mi caravana está abierta pero no pueden ver nada de la caravana, porque es más bien para ventilar. Lo que si hace es que se puede oír todo. La ayudo a levantarse mientras le digo que desde fuera no pueden verla. Se reincorpora y se queda mirando, en un principio le hace gracia, pero luego me pregunta que como saldrá de ahí y le reste importancia diciéndole que ya se nos ocurriría algo.
    
    Se apoyo sobre el respaldo del asiento, que era un asiento corrido debajo de la ventana. Eso hizo que su culo quedara más expuesto, más empinado. Se coloco así para oír mejor lo que hablaban, que era de ella. No era ...
«12...91011...19»