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Vacaciones espirituales.
Fecha: 24/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... a saber lo que habia sucedido, hasta yo me lo habría creído. La tarde trascurrió de forma muy normal. Al día siguiente por la mañana yo me fui temprano y Rosario no habia salido a hacer sus ejercicios. Ese día comí en el camino. A mi regreso y después de una confortable ducha, me encontré a Rosario que estaba sola y quería aprovechar para hablar conmigo. -Tranqui, que no te voy a decir, que fue el vino de la comida, que me embaucaste ni leches de esas. Que lo hice y no me arrepiento. Lo único que no quiero que se lo cuentes a Manuel. -¿Es que no se lo vas a decir? -Si, claro que se lo voy a decir, pero es que no sé cómo decírselo, me da un poco de angustia. -No sé porque, si él lo quería. -Quería verlo, no lo que paso. -Espera, vamos a ver. Tu marido es super morboso, ¿Si o no? -Muy morboso, casi enfermizo. -Vamos a hacerlo de otra manera. Que le va a gustar mucho más. -¿Cómo? -Tu fíate de mí y déjame que me encargue yo, pero eso sí, tienes que ayudarme. ¿Estás de acuerdo? -Pues no se si fiarme mucho de ti, pero podemos intentarlo. ¿Qué se te ha ocurrido? -Lo primero es deshacernos de tu familia, sobre todo de tus hermanas y a ser posible que se lleven a tu hijo. -En eso no hay problema, porque se lo quieren llevar a las fiestas que hay en el pueblo, que han puesto un carrusel y más cosas para niños. Lo de mis padres es otra cosa, porque no creo que les vaya la feria. -También vale. Lo que no puede ser que tu marido se vaya, en eso ...
... te las tienes que apañar como puedas, el resto ya te lo contare. -Lo de mi marido es fácil. Dejamos la conversación en ese punto y actuamos con normalidad. No sé cómo lo hizo, pero al día siguiente las hermanas se iban a comer al pueblo con el sobrino y volverían tarde. En cuanto pille a solas a rosario le dije que hiciera igual que la otra vez, que dijera que se iba a pasear pero que se metiera en mi caravana y que luego iría yo. Asi paso “coincidí” con ellos en el comedor, nos sentamos y comimos, en los postres, Rosario dijo que pasaba de dulces y que se iba a bajar la comida. Me quede con sus padres y con el marido. Les dije que me iba a dar una cabezada, que estaba un poco cansado y me decían que me pasaba con hacer tanto deporte. Los tres se vinieron hacia las caravanas. Todo estaba saliendo perfecto. Les dije que luego nos veíamos y entre en mi caravana, esta vez las ventanas estaban cerradas, para estar más tranquilos. Le pedí su móvil y por medio del bluetooth lo sincronice con unos altavoces. Ella me miraba extrañada. Ajuste el volumen y deje preparada la llamada a su marido, solo habia que dar en el teléfono verde. Ella me miro sonriente y me dijo que era un “pervertido” luego nos fundimos en un muerdo del diez. Esta vez estaba muchiiiiisimo más receptiva y menos parada. Nos desnudamos el uno al otro como si no hubiera un mañana. Estaba muy cachonda y eso que no sabía lo que tenía pensado. Después de estar metiéndonos mano totalmente desnudos. Para hacer ...