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Vacaciones espirituales.
Fecha: 24/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... les gusta, dicen que le queda mal y como todos son más o menos igual… es que le gustan los colores llamativos” Tenía que haberle contestado que seguro que no eran precisamente los colores y me limite a contestarle… “Pues no lo entiendo porque le quedan muy bien y ese color le favorecía resaltando su color moreno” fui muy aséptico en la contestación y nos salimos. Cuando llegamos a nuestras respectivas caravanas, la madre de Rosario, que era muy amable conmigo, me invito a comer una paella que iba a hacer ella, quería saber el punto de vista que tenía sobre su arroz. Acepte y quería ir a comprar algún poste, algún vino… algo. Estaba lavando mi bañador, cuando oigo a la madre que le dice a Rosario… “¿Es que no te da vergüenza llevar esos bikinis? Una mujer casada y madre. Que pareces una fulana” y con una voz de tener mucha paciencia Rosario contestaba a su madre… “Mama… ya vale, tengamos el día en paz. Si sigues así harás que nos marchemos, tu veras, pero luego ni llores ni te quejes” se acabó la discusión y un poco después oigo al padre, que era muy majete, “Rosarillo, no hagas caso a tu madre, ya sabes cómo es” Me logré escabullir sin que Manolo se diese cuenta y compre un par de botellas de vino, como no encontré ni pasteles ni tarta, compre helado, lo que Manolito me agradeció, porque le compre chocolate, que intuía que le gustaría y así fue. Al regresar estaba todo preparado, lo único que no estaba era la paella. Acabamos de tertulia Manolo, su suegro y yo. ...
... Hasta que llego la paella. Le pondría mucho amor, mucho cariño, pero la paella dejaba mucho que desear, algunas veces menos es más. Le había puesto de todo. Si os preguntáis si mentí, pues si, dije que estaba buenísima, de chuparse los dedos. Manolo y yo nos fuimos a donde mis hamacas, las tres hermanas y la madre se pusieron a jugar al parchís, el suegro que había comido y bebido hasta hartarse, se metió dentro de la caravana de su hija a dar una cabezada. Manolito estaba terminándose su helado sentado sobre mis piernas y se estaba quedando dormido. Le quite el poco helado que le quedaba, lo cogí en brazos, lo lleve a una Hamaca y lo tape. Una de las hermanas dijo riéndose… “Si necesitáis un niñero ya lo tenéis” me senté otra vez junto a Manolo y empezó una conversación de lo más “amena” -Ahora dime la verdad. ¿A que la paella estaba mala de cojones? -Digamos que distinta. -Que buena persona que eres, jajaja… -Cuando alguien lo hace con tanto deseo, solo queda agradecérselo. -¿Siempre eres tan diplomático? ¿Tan bien queda? -NO, ¿Por? -Porque te pregunte que como le quedaba a mi mujer el bikini y te hiciste el loco, ahora te pregunto por la paella y me dices que distinta. -¿Qué si a tu mujer le queda bien el bikini? Es obvio, si tienes ojos no hace falta hacer la pregunta. -Jajaja… así me gusta que la gente sea verdadera. -Soy como soy. Salvo muy raras excepciones no miento. -Es que me gusta que se vista así, pero no solo en la playa. Pensaras ...