1. Provocando acabé follando


    Fecha: 25/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... hecho.
    
    -¿Pensado en que te la comía?
    
    -No, pensando cómo se la comería mi madre a la tía y cómo la tía se la comería a ella.
    
    -No me creo ni una palabra.
    
    -Me la suda que me creas o no. ¿Te contó que una vez le comí la boca en la cocina de vuestra casa?
    
    -¿Y eso cuando fue?
    
    -Hace tres años.
    
    -¿No pasó nada más después del beso?
    
    -Pregúntaselo a ella.
    
    -Entonces es que pasó. ¿Le comiste el coño?
    
    -Pregúntaselo a ella.
    
    Viendo que no me iba a responder lo que le preguntaba, volví a lo mío.
    
    -¿Entonces tú y yo...?
    
    -Nunca se puede decir de esa polla no voy a mamar, pero hazte a la idea de que mi coño ya tiene dueño.
    
    Cuando las cosas se ponían más caliente llegaron del aseo mi mujer y mi cuñada. Por la cabeza me pasaron cosas raras... En fin, al rato cada cual se fue a su casa, no sin antes de derramar cerveza en mi pantalón para que el lamparón no me delatara.
    
    Al llegar a casa, en la cocina, cuando mi mujer iba a coger un helado en el congelador, la agarré por la cintura. Me dijo:
    
    -¿Qué quieres, subnormal?
    
    Es así de cariñosa conmigo cuando ve que quiero tiki taka.
    
    -Lo sabes de sobras.
    
    Cogió un helado de cucurucho, se dio la vuelta, le dio unas lamidas y me dijo:
    
    -¿Te puso cachonda Teresita, cabrón?
    
    La besé en el cuello y cuando quise besar en la boca, giró la cara y lamió la bola del cucurucho de nata y fresa.
    
    -¿Y eso a que viene?
    
    -A las miradas que te echaba a la entrepierna. ¿Estabas empalmado?
    
    Le agarré las tetas ...
    ... y se las magreé mientras le mordía el lóbulo de una oreja.
    
    -Estaba.
    
    Ella seguía lamiendo el helado.
    
    -¿Con quién te estabas escribiendo?
    
    Frotando mi polla morcillona en su coño, le dije:
    
    -Me contaba un amigo cómo se follara a una chavala y me mandaba fotos de ella desnuda.
    
    -¿Alfonso?
    
    Busqué de nuevo su lengua cubierta de nata y fresa, pero de nuevo me hizo la cobra, le respondí:
    
    -Sí.
    
    -Ese no cambia. ¿Qué hizo Teresita con su mano cuando la bajo?
    
    No sé cómo coño se había dado cuenta, pero estuviera al tanto de todo. Le volví a mentir.
    
    -Rascarse una pierna.
    
    -Ya. ¿Te cogió la polla?
    
    Confesé.
    
    -Uno par de segundos.
    
    Por tercera vez quise comerle la boca. Esta vez mi boca recibió algo. Me dio la bola del cucurucho a lamer. Lamí y me dijo:
    
    -¿Te puso cachondo?
    
    -Cachondo me estás poniendo tú.
    
    -Responde a mi pregunta.
    
    -No, cachondo me puso mientras fuisteis al aseo con su madre.
    
    -¿Te dijo que se había hecho una paja?
    
    -¿Tú también te diste cuenta de que se fuera al aseo para hacerla?
    
    -Yo y su madre. ¡Cómo folles con Teresita te la corto!
    
    Intenté sacar de ella.
    
    -¿La pudiste follar tú y yo no puedo?
    
    -¡¿Qué?!
    
    -A ver, el beso en la cocina...
    
    Al verse descubierta no me dejó acabar de hablar.
    
    -Fue solo un beso y era una cría.
    
    -Con diecisiete años no se es tan crío.
    
    -Para mí sí lo era.
    
    Comencé a enredarla mientras le bajaba las bragas.
    
    -¿Te gustó?
    
    -Fue algo diferente.
    
    Seguí investigando.
    
    -¿A ...
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