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El viejo conserje (Capítulo IV)
Fecha: 26/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: drwite, Fuente: CuentoRelatos
... grande edad. - Y no es para menos… yo amo a Filomeno, pero siendo sincera, es muy raro verlo con una chica tan joven y es aún más extraño verlos tan amorosos. - ¿Cómo que lo amas? - ¡Oh Dios!, ¿no pude verme más celosa?... es humillante aun sin amar a Filomeno. - Me refiero a que lo amo como amigo – respondió Juliana, pero algo en su tono de voz me hizo pensar que no era muy sincera. - Señoritas, ¿ya vieron la hora?... queda poco tiempo y la iglesia está a veinte minutos. - ¿En serio? – Alcé mi vestido y corrí a la puerta - ¡Vamos!, si me retraso Filomeno pensará que me arrepentí. Sin esperarlas me eché a correr. Sus gritos pidiéndome detenerme hacían eco en los edificios de la escuela, pero yo los ignoré. Gracias a Dios logré llegar a la limusina sin caerme y una vez que ellas subieron, le pedí al chófer que nos llevara a toda velocidad. Mi corazón latía como loco en parte por la carrera y en parte por la emoción. En poco tiempo dejaría de ser Mariana Rivas, para convertirme en Mariana de Cruz y eso empezaba a enviar una agradable excitación por todo mi cuerpo. De lejos pude ver la iglesia en donde ya debía estarme esperando Filomeno. Él me dejó decidir si quería una boda sólo por lo civil, pero lo conozco y sé que este es otro de sus sueños, así que no había mucho qué pensar. La limusina se estacionó frente a la iglesia y sin esperar al chófer, salí del vehículo y caminé presurosa, pero al acercarme a la puerta me congelé por la persona que me ...
... esperaba. - ¡Así que mi hija pensaba casarse sin ni siquiera avisarle a su padre! – habló el hombre al que no he visto desde los catorce años. - Es que supuse que tu amante es mucho más importante que yo – le respondí con todo el rencor guardado en mi pecho – además, ya he tenido suficientes sermones de mi madre, como para que ahora tenga que soportar los tuyos. - Ella nunca ha sido más importante que tú – se me acercó, pero yo di un paso atrás. Él miró mi vientre y continuó su letanía – Así que es verdad que esperas un hijo – afirmó – ya vi al padre del bebé e incluso estuvimos hablando un largo rato. - Más te vale que no lo hayas ofendido – grité sin importarme si alguien escuchaba – no tienes derecho a venir a arruinar mi boda con tu veneno y menos a atacar a un hombre que es mil veces más bueno que tú. - ¿Un conserje es mejor que yo? – Dijo con ironía - ¿cómo va a lograr sacarte adelante a ti y a tu hijo? - Eso es algo que a ti no te importa. No te he pedido ni un centavo desde que te largaste, así que no te preocupes por el dinero, ni por el destino de mi hijo o el mío. - ¡Escucha Mariana!, en realidad no vine a detenerte, ni a ofender a tu futuro esposo. Es más, fue él quien me recomendó hablar contigo, por eso no hay nadie afuera. Llevó a los invitados adentro y me dijo que esperaría a que termináramos de arreglar nuestras diferencias. - Pues yo no tengo nada más que hablar contigo – voltee a mirar a Ofelia – ¿podrían decirle al señor Luis que ya ...