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Experiencias: El día que perdí la virginidad
Fecha: 30/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
Hola a todos, me llamo Lara y quiero contaros algunas de mis experiencias, empezando por la primera, cuando perdí la virginidad, sé que para algunas mujeres fue un momento que paso sin pena ni gloria, para algunas traumáticas, para otras como me paso a mí… uno de los momentos más bonitos y hermosos de mi vida, que siempre recordaré con cariño y hoy he decidido compartirlo con todos vosotros. Todo empezó cuando mi amiga Raquel, me presento a primeros de agosto a Juan, aunque veraneaba en Cullera, un pueblo a unos 40 Km. de Valencia, nunca nos habíamos visto, de hecho hasta en invierno solía ir todos los fines de semana como yo, Raquel conocía a Juan de la universidad, era un chico muy guapo, le encantaba la música, leer, jugaba en el equipo de fútbol de su barrio en Valencia, tenía el pelo castaño, ojos verdes y un cuerpo atlético. Yo por aquel entonces tenía 18 años, era ya toda una mujer aunque un poco tímida, pero cuando me abría a los demás, era divertida y alegre o eso decían mis amigas. Tenía muchas cosas en común con Juan, como la música y la lectura, me parecía bastante a mi madre que era una verdadera belleza de mujer, yo era bastante guapa con unos labios bien perfilados y carnosos, pelo castaño, media melena con unos ojos marrones claros y muy grandes, bonitas curvas y unos senos de tamaño normal. Aquel verano nuestra pandilla de amigos aumento pero como siempre a fínales de agosto íbamos quedando ya pocos en la urbanización, en septiembre solo ...
... quedábamos Juan y yo, a mí me gustaba desde el principio que le vi, me encantaba verle como jugaban con sus amigos al fútbol en la playa, mientras nosotras tomábamos el sol, me gustaba hablar con el de música, me quedaba embobada cuando hablaba, un día me fue a buscar a casa y fuimos a pasear por la playa, era ya tarde, íbamos hablando de la facultad, de los planes que teníamos cuando termináramos las carreras. Las olas mojaban nuestros pies y alguna que otra nos salpicaba más de la cuenta, una de ellas rompió fuerte y no me tiro gracias a que Juan me cogió de la mano, a partir de ese momento nuestras manos no se soltaron hasta llegar a mi casa, durante el camino sentía como escalofríos por todo el cuerpo, llegamos a la puerta de mi casa, me dio las buenas noches con un beso en la mejilla y se despidió hasta mañana, al entrar en casa estaba tan feliz, y solo deseaba que pasara la noche para volver a estar con él. Ese año a pesar de estar en diferentes facultades nos veíamos casi a diario, para comer, para ir al cine y contábamos las horas para que llegara el fin de semana y poder estar más tiempo juntos, pasear por la playa, sentarnos en un banco del parque viendo el atardecer mientras nos besábamos, al igual que yo a él, Juan ya se sabía de memoria mi cuerpo, todas mis curvas, aunque nunca habíamos profundizado, simplemente nos rozábamos y quizás nos poníamos demasiado calientes, pero hasta ahí. Estaba terminando el verano yo había cumplido 19 años en julio, mis padres en ...