1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (9)


    Fecha: 07/06/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... costumbre mostrar afecto mediante besos, unos simples “holas”, sumados a movimientos de cabeza eran suficientes. Sin embargo los ojos azules de Carmen insistían.
    
    Por una fuerza que parecía proveniente de su tía, el joven se comenzó a acercar a su madre la cual, con los mismos ojos azules brillantes, le miraba con duda. Estando a su lado, a escasos centímetros, bajó su rostro, comprobando que su madre no huele a perfume, sino a simple sudor. No obstante, eso no es algo que le vaya a echar para atrás y sintiendo como su tía le empujaba mentalmente, colocando los labios en posición, acabo por besar a su madre en la mejilla.
    
    —Menudo saludo… —dijo la tía irónicamente— vamos Mari, deja al niño, tú a descansar y luego me acompañas que tengo que ir a unos sitios.
    
    Sin poder decir nada más, Carmen se llevó a su hermana. Subiendo ambas las escaleras con intención de que Mari se acomodase en su “nueva” habitación.
    
    Sergio se quedó viendo la tele mientras le llegaban murmullos de arriba. Al de un rato, bajaron ambas listas para salir a dar una vuelta. Su tía le dijo que pasarían la tarde fuera, que la casa era suya y que hiciera lo que quiera. Dicho y hecho, Sergio pasó todo el día disfrutando de la piscina y del sol, que le acabó por picar de tanto calor.
    
    Entre chapuzón y chapuzón, su cabeza siguió dándole vueltas al mar de sentimientos que le corría por dentro. Con su madre allí, estaba claro que no volvería a suceder nada “extraño”, aunque si lo pensaba bien no sabía ...
    ... si en verdad había sido como él pensaba. Quizá todo había sido producto de su imaginación, de una mente calenturienta dispuesto a todo por “mojar el churro”. Sin embargo, esas suposiciones se hacían a un lado cuando recordaba la mirada de su tía, tan penetrante, tan preciosa. Aquellos ojos que se le clavaban de forma tan intensa, había que sumarle un tono de voz que a veces no iba acorde con una conversación “normal”. Carmen estaba tensionada, notaba como su garganta no le dejaba fluir las palabras como de costumbre… si, Sergio apostaba que era así.
    
    La noche anterior, su corazón le gritaba que corriera, que su tía aceptaría que entrase a su habitación en plena noche, pero su mente racional le dijo que era una locura. Tan buena relación tenían que no quería estropearla por una calentura infantil, esperaba que todo pasara y disfrutara de Carmen como un sobrino al uso.
    
    Salió de la piscina y pensó que sería un gran momento para darse una alegría al cuerpo. Le seguía sin gustar “mancillar” aquella casa con sus fluidos, pero ya llevaba dos días durmiendo con una erección de caballo. ¿Por qué no?, nadie se iba a enterar y si algún tipo de culpa afloraba en su cuerpo, pronto pasaría, al fin y al cabo, solo era una “paja”.
    
    Lástima que lo decidiera tan tarde, justo cuando su pene se comenzaba a hinchar y ponerse “morcillona” escuchó como el coche atravesaba la valla, y su madre y su tía volvían a casa. Entre la piscina y sus pensamientos, el tiempo se le había escapado de las ...
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