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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (9)
Fecha: 07/06/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... manos y ahora no había vuelta atrás porque las dos mujeres entraban por la puerta. —¿Mamá? ¿Qué te has hecho? —dijo sin contenerse al ver como pasaba por la puerta después de su tía. —¿Tan fea estoy? —pregunto avergonzada mientras se pasaba la mano por el pelo y la cara. Al ver su mano tocar su rostro, Sergio se dio cuenta de que incluso se había hecho las uñas, no recordaba haberla visto así antes. —No, no, no. ¡Por favor! Todo lo contrario, estás guapa… realmente guapa. —alguna vez la había visto preparada, pero nunca de esa manera, parecía lista para un gran evento. —Tu tía —Carmen ya en casa dejó sus cosas en el recibidor de la entrada— que me ha llevado a un salón de belleza. Me han hecho de todo, y además me ha comprado ropa, al parecer se ha vuelto loca. —Muy loca, loquísima. Esta noche salimos a tomar algo… solo chicas… lo siento, cariño —se acercó hasta donde su sobrino y le dio un beso en la frente a modo de saludo aunque al joven le supo a más—. No nos esperes despierto, o si, no sé… haz lo que quieras, estás en tu casa. Sergio las admiró mientras se marchaban sin parar de reír. Primero lo hizo con su tía, que estaba igual de bella que siempre, una belleza casi perfecta que había empezado a conocer perfectamente. Sin embargo, cuando posó los ojos en su madre, lo que vio le fascinó, parecía otra mujer con una única tarde al lado de Carmen. Eran casi idénticas, al menos en aspecto, mismo rostro, mismos ojos, incluso el cabello tenía la misma ...
... textura aunque diferente tamaño y color. No se cortó, el joven echó un vistazo a ambos cuerpos. Los comparo con rapidez, sorprendiéndose de lo bien que se conservaban ambas, la única diferencia era que su madre era más delgada, nada más. Sus ojos no le engañan en una tarde, su madre había rejuvenecido e incluso se veía más… feliz. Lo sintió como irreal casi mágico aquella sonrisa y ese brillo en sus ojos no podían ser reales. No obstante, no era magia, ni se equivoca lo que estaba viendo era a su madre rebosante de felicidad. Esperó en la sala a que se cambiaran mientras veía la tele pudiendo evadirse de todo pensamiento extraño alrededor de su tía. Solo se desconcentraba al escuchar risas y murmullos de ambas mujeres provenientes de arriba “¿Cuándo se ha reído mamá tanto?”. No tardaron mucho más en descender por las escaleras. Los tacones que las dos mujeres llevaban resonaron en la casa, llamando la atención del joven que se incorporó en el sofá para verlas. ¡Menuda sorpresa! Las dos bajaban las escaleras con vestidos similares, si es que no eran iguales, su sentido de la moda era nulo. La única diferencia eran los colores, el de su tía era rojo y el de su madre azul. La parte de arriba era ceñida y las dos mostraban un poco de escote, “¿Escote? ¡¿Mi madre?!” Sergio no daba crédito a lo que sus ojos veían. La vestimenta superior habitual de su madre eran camisetas sin nada de escote y en su efecto camisetas viejas que habían pertenecido al chico años atrás. Cierto es que ...