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Pequeños matices pueden cambiar el curso de tu vida
Fecha: 12/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
Relaciones complicadas cuando hay un trío, uno real, otro cibernético y tu misma, relaciones complicadas cuando deseas lo mejor de las dos, pero pequeños matices siempre te van a llevar por la senda adecuada o puede que no. Os diré que este relato me toca muy cercano en el tiempo, no hacía mucho había estado un poco perdida en el amor dejándome llevar por la soledad con sexo cibernético, pensamientos y deseos de los que una pantalla del ordenador no fuera más que una ventana por donde poder pasar o entrar, sabía que sería imposible, pero soñaba con que aquellas palabras y fotografías se hicieran realidad, pero al final una promesa, un viaje inolvidable, una cena en la playa con un anillo de compromiso de por medio me hizo recapacitar, volver a encontrar el camino perdido, rehacer mi vida, mi amor, hasta cuando… No lo sé, quien lo sabe, ahora solo vivo día a día esperando el momento de unirme a él, quiero ser feliz, pero con él y este es el relato de cómo empezó y quien sabe como terminará, pero los dos hemos dado ya un gran paso hacia delante, un paso que no será el último. Tengo la necesidad no sé por qué de contaros este relato el cual tengo tan reciente en mi memoria, no hace ni un año que pasó, quizás ocho meses, puede que tres, quizás no más de un mes o es posible que ayer mismo, realmente el tiempo para mí es irrelevante, mi vida era un poco cajón desastre con mi pareja, con el hombre al cual adoraba y adoro, su trabajo nos estaba separando y sus ausencias debido ...
... a los muchos viajes que tenía que realizar a pesar de la pandemia estaba minando poco a poco nuestra relación, yo prefería amor a dinero y él por aquel entonces dinero al amor, eso me llevó a ponerme delante del ordenador buscando… y lo encontré, tanto es así que me traicioné a mi misma haciendo cosas que juré no hacer nunca más, también es cierto que conecté con la persona que contacté desde un principio y me transmitió seguridad aparte de una excitación irracional que hacía que humedeciera las bragas con dos o tres líneas o con sus fotografías. Ahora echo la vista atrás y me sigo excitando recordándole, en aquel tiempo no solo me masturbé con él, también durante la semana, por la noche mi cabeza soñaba que estaba allí con él, más allá de un gran océano, haciéndome el amor bajo las sábanas, no le conocía, tan siquiera conocía el sonido de su voz aunque es posible que sí, tan siquiera su cara, solo un torso, solo un miembro sexual, solo unas líneas frías en el ordenador hasta que se calentaron y ya deseaba su pene, deseaba tenerlo dentro de mí haciéndome gemir, haciéndome el amor. Pero todo cambió aquel viernes después de una cena familiar cuando me acosté, soñando y masturbándome con él, casi no pude dormir esa noche pensando en que hubiera pasado si viviera en España, si viviera cerca de mi en Valencia y hubiera quedado con él como por ejemplo a tomar unas inocentes cervezas, posiblemente y solo sigo, posiblemente hubiéramos terminado follando, pero como cambia todo ...