1. Eusebio, su madre y sus perversiones


    Fecha: 17/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... padre y no con él.
    
    Una semana más tarde, Fita, la hermana de su novia, llamó a la puerta de su casa. Eusebio estaba vestido de enfermera. Echó una ojeada por la mirilla y vio quien era. Abrió la puerta, y antes de que dijera nada, la cogió por una mano y la metió dentro de la casa. Se quedó con la espalda apoyada a la puerta. Fita miró para él, y le dijo:
    
    -¡Ay cuando se entere mi hermana que eres maricón!
    
    Eusebio, con voz de marica, le dijo:
    
    -¿Quieres jugar conmigo, Fita?
    
    -Sí, a las casitas... ¡No te jode el maricón!
    
    -No, a los médicos. Me gustaría examinar tu coño.
    
    Fita, estaba asustada. Se acordó de Norman Bates, el de Psicosis.
    
    -¡Déjame salir o comienzo a gritar!
    
    Eusebio, se acercó a la jovencita, le tapó la boca con una mano y ya con su voz, le dijo:
    
    -El ginecólogo te va a examinar el coño y si está sano te lo va a comer.
    
    Fita, le echó las uñas a la cara, Eusebio le quitó la mano de la boca y la besó con sus labios pintados de carmín.
    
    Fita, dejo caer los brazos. Eusebio metió la lengua en su boca. Chupó la de Fita, y le preguntó:
    
    -¿Quieres sentir mi lengua en tu coño?
    
    -No sé, bueno, sí sé, quiero, quiero pero tengo miedo. Así vestido...
    
    -Te gustará. ¿Nos desnudamos?
    
    Fita ya estaba demasiado caliente cómo para decir que no.
    
    -Vale.
    
    Eusebio iba a quitarse la peluca.
    
    -No te la quites. Me gustas así.
    
    Segundos después estaba desnuda ella y en bragas él. Fita tenía el cuerpo de una muñeca, las tetas pequeñas y casi ...
    ... triangulares, con pequeñas areolas y diminutos pezones. Su rajita tenía encima una pequeña mata de pelo negro. Al ver la polla de Eusebio haciendo un tremendo bulto dentro de las bragas, se lo señaló, y le dijo:
    
    -Me vas a hacer daño con esa cosa.
    
    -Puede, pero te acabará por gustar.
    
    La cogió en brazos y la llevó a la habitación de sus padres. La echó sobre la cama. Se quitó las bragas. La polla quedó mirando al frente. Fita, al verla, exclamó:
    
    -¡Qué barbaridad!
    
    Eusebio subió encima de la cama y le metió la polla en la boca. Fita no sabía chupar. Le dijo cómo le gustaba.
    
    -Chupa cómo si fuera un chupachups.
    
    La cogió y se la chupó y se la lamió. Cuando Eusebio estaba en lo mejor le metió un mordisco. El muchacho se la sacó de la boca al momento.
    
    -¡¿Qué haces, loca?!
    
    -Yo como así los chupachups.
    
    -¡Mi polla no es un caramelo!
    
    Fita lo había hecho aposta, pero disimuló.
    
    -Ya me parecía a mí que era muy raro que te gustase que te la mordiese.
    
    -¿Pero tú cuántas pollas has chupado?
    
    -La tuya es la primera.
    
    -¿Y lo de los ojos en blanco?
    
    -Se los puse a chicas.
    
    Eusebio, ya fue al grano, le preguntó:
    
    -¿Estás mojada?
    
    -Mucho.
    
    -Ponte a cuatro patas.
    
    El cabronazo, tan pronto cómo se puso a cuatro patas y vio su coño mojado, un coño del que cayeron media docena de gotas, acercó la polla a él, la cogió por la cintura, y... ¡Zaaas! Toda para dentro. Fita, chilló con el dolor.
    
    -¡¡¡Aaaay!!! Me acabas de romper el coño, cabrón!!
    
    -Da ...
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